Archivo de la etiqueta: Histórico

El primer hombre de Roma / Colleen McCullough

Esta narración histórica forma parte de una saga de siete en las que la escritora australiana Colleen McCullough (conocida por el “Pájaro canta hasta morir”, libro que no he leído, del que se hizo una infame serie para televisión que titularon “El pájaro espino”) novela una época fascinante de la historia de Roma: desde el siglo II aC hasta la instauración del Principado.

La autora hace gala de una erudición apabullante (parece ser que hasta ha enmendado la plana a algunos historiadores) que no se nos hace en ningún momento pesada puesto que maneja a los personajes históricos con mucha agilidad y grandes dotes de perspicacia. Vamos, que si no supieras que la Roma antigua ha existido, podrías pensar que se lo ha inventado todo para crear historias atractivas en plan best seller.

Se podrían comparar estos libros con los de Posteguillo (la Trilogía de Escipión) puesto que ambos son frescos y muy bien escritos y planteados.  Estos de Colleen contienen bastantes más datos, sobre todo en lo referente a la política romana (un auténtico follón divertidísimo), pero tiene su punto el saber que prácticamente todo lo que te está contando es histórico. Yo diría que es una manera estupenda de aprender historia. De hecho estos libros ya se están utilizando en las universidades de todo el mundo.

De manera que si te apetece divertirte aprendiendo (o aprender divirtiéndote, tanto da), aquí tienes siete tochos estupendos. Yo voy a dejar un espacio entre un libro y otro porque si no voy a pasarme unos meses completamente romanizado, y no es plan, también la barbarie necesita su espacio.

Por cierto que Colleen McCullough es catedrática de medicina en Yale y creó el departamento de neurofisiología de un hospital de Sidney. Lo digo por si acaso. También es doctora honoraria en historia, faltaría más.

Alberto Arzua

Sereno en el peligro / Lorenzo Silva

Esto no es, ni pretende ser, una historia de la Guardia Civil. De hecho, ni siquiera cabe considerarlo un libro de Historia, aunque ésta sea en buena medida la sustancia que lo alimenta y que el lector podrá encontrar más de una vez entre sus páginas. Sería por mi parte presuntuoso y absurdo, careciendo de los pertrechos necesarios y sin haber dedicado al asunto los esfuerzos debidos, competir con quienes a esta fecha se han ocupado de estudiar con empeño y rigor científico el devenir de un cuerpo tan implicado en la historia reciente de España.

Este libro nace con una ambición más modesta, o más atrevida, según se mire. La de ofrecer una síntesis divulgativa, destinada al lector general, de los principales acontecimientos que fueron conformando, a lo largo de sus más de 160 años de existencia, el carácter de esta peculiar institución y de los hombres, y más recientemente mujeres, que la integran. Unos acontecimientos no siempre bien conocidos, a menudo simplificados y no pocas veces objeto de consciente o inconsciente manipulación. A partir de ellos, me propongo esbozar una reflexión, por fuerza personal, en tanto que libre, sobre la significación que ha tenido y tiene la presencia de la Guardia Civil en la realidad española de los últimos dos siglos. La intención nace de la convicción de que esa significación no es en absoluto irrelevante, y de que por el contrario la actuación de los guardias civiles, en el discurrir cotidiano y los momentos excepcionales vividos por este país desde la fundación del cuerpo, constituye un fenómeno cuya singularidad y trascendencia quizá no hayan sido, hasta aquí, ponderadas como se debiera desde fuera de las filas beneméritas. Por si hiciera falta, y para lo que pueda valer, aclaro que quien esto escribe ni es ni ha sido guardia civil, ni pertenece de ninguna manera a la familia del tricornio, salvo que se compute como tal circunstancia el hecho de que el marido de una de mis tías abuelas lo llevara durante un breve periodo de tiempo, hasta 1936 (es decir, treinta años antes de que yo viniera al mundo).

Esta mirada desde fuera, que me resta conocimiento de causa a otros efectos, me permite sin embargo contar con la distancia suficiente como para tratar de entresacar los hechos que pueden servir para bosquejar una visión global de la Guardia Civil desde la perspectiva del ciudadano, así como para ensayar un balance de su pasado y de su presente no contaminado por agravios o reivindicaciones de raíz corporativa. Lo que no quiere decir que vaya a ser objetivo, porque nadie lo es y porque no niego mi predisposición a emitir un veredicto en términos generales favorable. Lo que trataré de justificar, tanto con los hechos históricos como con mi capacidad de razonamiento, es que ese veredicto no surge del capricho, ni de la necesidad de satisfacer otra deuda que la que se deriva de observar la realidad con afán de justicia y procurando no dejarse cegar por prejuicios ni acomodarse a los estereotipos de larga pervivencia y más o menos general aceptación.

Naturalmente, no he llegado aquí por casualidad. Quizá alguno piense, al ver un libro sobre la Benemérita firmado con mi nombre, en que desde hace algunos años vengo publicando novelas policiacas protagonizadas por un par de investigadores de la Guardia Civil. Pero eso no es la causa, sino una consecuencia más de una mirada estimulada por una serie de experiencias previas a la invención de esos personajes. Ya decía Descartes que una forma de conocimiento es proceder desde los hechos particulares para, a partir de ellos, tratar de inferir categorías generales. Ésta ha sido, en buena medida, mi manera de acercarme a los guardias civiles y de ir forjando la noción de ellos, y de la institución a la que pertenecen, que inspira este libro.

Que individuos distintos, en circunstancias y contextos también dispares, obren con arreglo a un carácter común, tan marcado y tan identificable, no es, no puede ser en modo alguno fruto del azar. El carácter que todavía hoy, y a lo largo de la Historia, como trataremos de exponer, ha impregnado la conducta y la ejecutoria de los guardias civiles, con todas las salvedades y todos los altibajos que se quieran, y que también se consignarán, es el resultado de un designio y de una conjunción de factores de veras excepcionales. Por lo menos, en el contexto del zarandeado, atribulado y a menudo decepcionante país en el que a estos hombres y mujeres les tocó prestar sus servicios.
Cortesía del autor, Lorenzo Silva

Vosotros no sabéis / Andrea Camilleri

 Andrea Camilleri desvela los secretos del jefe de la Cosa Nostra

Por primera vez Andrea Camilleri, el escritor más popular de Italia y uno de los más leí­dos de Europa, ha escrito un libro sobre la mafia, un tema que de forma explí­cita habí­a dejado hasta ahora al margen de su obra.

En abril de 2006 se produjo en Italia una detención de enorme trascendencia en la lucha contra el crimen organizado. Bernardo Provenzano, el capo supremo de la Cosa Nostra, que llevaba cuarenta y tres años eludiendo la justicia, fue apresado en una mí­sera casa de campo en Montagna dei Cavalli, en las afueras de Corleone. Entre otras cosas, la policí­a descubrió entonces el sistema con el que Provenzano habí­a dirigido la mafia siciliana, un sistema tan sencillo y eficiente como seguro basado en los pizzini, unos mensajes cifrados y mecanografiados que sus familiares y cómplices se encargaban de entregar en mano a sus destinatarios.
Mediante el análisis de los pizzini, Camilleri ha elaborado una suerte de diccionario de términos mafiosos. En él, desentraña el complejo mundo de la mafia siciliana y hace un brillante retrato de la organización, del escurridizo Provenzano y de su apasionante captura. Y pese a la gravedad del tema tratado, no puede evitar intercalar anécdotas jugosas y hacer gala de su habitual socarronerí­a.

Andrea Camilleri dispuso que los beneficios de los derechos de autor derivados de la venta de este libro —que permanece en las listas de los más vendidos desde su publicación en Italia— se donen a la Fundación de los Funcionarios de Policí­a para los hijos de las ví­ctimas caí­das en acto de servicio.

.
Editorial Salamandra
Tí­tulo Original: Voi Non Sapete
ISBN: 978-84-9838-188-7
224 pgs
Precio aprox: 15 €


Andrea Camilleri nació en 1925 en Porto Empedocle, provincia de Agrigento, Sicilia, y actualmente vive en Roma, donde imparte clases en la Academia de Arte Dramático. Durante cuarenta años fue guionista y director de teatro y televisión. En 1994 crea el personaje de Salvo Montalbano, el entrañable comisario siciliano protagonista de una serie que en la actualidad consta de nueve novelas. Todos sus libros ocupan habitualmente el primer puesto en las principales listas de éxitos italianas. Andrea Camilleri es hoy el escritor más popular de Italia y uno de los autores más leí­dos de Europa.

Leiaa

UN DIA DE COLERA / ARTURO Pí‰REZ REVERTE

“Nadie lo habí­a contado así­”… Descúbrelo en Un dí­a de cólera la nueva novela de Arturo Pérez-Reverte.

El esperado regreso de Arturo Pérez-Reverte a la novela histórica. Este relato no es ficción ni libro de historia. Tampoco tiene un protagonista concreto, pues fueron innumerables los hombres y mujeres envueltos en los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid. Héroes y cobardes, ví­ctimas y verdugos, la Historia retuvo los nombres de buena parte de ellos: las relaciones de muertos y heridos, los informes militares, las memorias escritas por actos principales o secundarios de la tragedia, aportan datos rigurosos para el historiador y ponen lí­mites a la imaginación del novelista. Cuantas personas y lugares aparecen aquí­ son auténticos, así­ como los sucesos narrados y muchas de las palabras que pronuncian. En Un dí­a de cólera, Arturo Pérez-Reverte, convierte en historia colectiva las pequeñas y oscuras historias particulares, registradas en archivos y libros. Lo imaginado, por tanto, se reduce a la argamasa narrativa que une las piezas.

Con las licencias mí­nimas que la palabra novela justifica, estas páginas pretenden devolver la vida a quienes durante doscientos años sólo han sido personajes anónimos en grabados y lienzos contemporáneos, o escueta relación de nombres en los documentos oficiales.

EDITORIAL ALFAGUARA
408 pgs
Precio aprox: 19,50 €
ISBN: 978-84-204-7280-5
Fecha de publicación: 28/11/2007
Género: Novela

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de El húsar, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, Territorio Comanche, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur y Cabo Trafalgar; y de la serie histórica Las aventuras del capitán Alatriste. Es miembro de la Real Academia Española.
_________________

Leiaa

Han matado a un hombre, han roto un paisaje / Francisco Candel


Este libro trata de la vida de el Grúa. No, no señor, yo soy el Gafas, a mí­ siempre me han llamado así­, pero al Grúa lo conocí­ de pequeño, bueno, desde que nació, éramos vecinos, claro que entonces lo llamábamos el Gruí­ca. El Grúa ya se llamaba el padre, que tení­a a la mujer de parto cuando se largó y no se supo más de él, se ve que no querí­a cargas, mientras la mujer estaba frescachona, bien, pero a lo que se quiso ver con el crí­o, pues eso, que se largó y no se supo más. El Gruí­ca se crió en la calle, en la calle y en el campo, que entonces todo esto de ahí­ eran campos, oiga. Bueno, en la calle nos criamos todos, el Abrán, el Martos, que tení­a otra banda y nos cascábamos, el Crescencico, el hijo el Crescencio que era de la CNT, el Raulito, todos en la calle, pero él más, porque ni al colegio fue, que no habí­a dios que lo tuviera allí­ metido, y claro, como la madre andaba todo el dí­a por ahí­ fregando casas y en mandados, quién iba a cuidar al chico. Eran otros tiempos, menos mal que pasaron. Entonces todo esto de ahí­ eran campos ¿sabe? de payeses, que tení­an vigilantes con la escopeta al hombro, para que las gentes no fueran a robarles los melones o las acelgas, y si veí­an un bulto moverse por entre las matas a la noche no reparaban en si era mozo o chico ¡pun! tiro que te crió, y menos mal si era un cartucho de sal. Sigue leyendo

Tierra Firme de MATILDE ASENSI

“Tierra Firme. La vida extraordinaria de Martí­n Ojo de Plata”

A través de las hazañas de Martí­n Ojo de Plata, Matilde Asensi evoca magistralmente la atmósfera de las colonias españolas caribeñas del siglo XVII; un fascinante viaje en el tiempo que nos transportará a un mundo de asombrosas e imprevisibles aventuras.

Mar Caribe, 1598. Tras sobrevivir a un abordaje pirata, que acaba con la vida de toda la tripulación, la joven Catalina Solí­s, exhausta y abatida por el brutal asesinato de su hermano durante el ataque, alcanza finalmente una isla. Después de dos años de penurias y adversidades, un naví­o arriba a la costa del islote. El maestre del barco decide adoptarla, y presentarla como un hijo mestizo desconocido hasta entonces para él. A partir de ese momento, convertida en Martí­n Nevares, Catalina descubrirá la libertad y la lealtad en un Nuevo Mundo repleto de peligrosos contrabandistas, corsarios y extorsionadores.

EDITORIAL PLANETA
272 pgs
Precio aprox: 19,5 €
ISBN: 978-84-08-07598-1

* A LA VENTA EL 20 de NOVIEMBRE

Matilde Asensi nació en Alicante. En 1999 publicó su primera novela, El salón de Ámbar, que ha sido traducida a varios idiomas. Con su siguiente novela, Iacobus (2000), se situó en los primeros puestos de las listas de libros más vendidos, El último catón (2001) la confirmó como la autora de su generación de mayor éxito de crí­tica y público, y con El origen perdido (2003) Matilde Asensi reinventó la novela de aventuras. En Peregrinatio (2004) recupera a los protagonistas de Iacobus para realizar un viaje por el Camino de Santiago. Todo bajo el cielo (2006), una gran aventura por China, es su última novela.

Ha sido finalista de los premios literarios Ciudad de San Sebastián (1995) y Gabriel Miró (1996) y ha obtenido el primer premio de cuentos en el XV Certamen Literario Juan Ortiz del Barco (1996), de Cádiz, y el XVI Premio de Novela Corta Felipe Trigo (1997), de Badajoz. Estudió periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona y trabajó durante tres años en los informativos de Radio Alicante-SER. Después pasó a RNE como responsable de los informativos locales y provinciales, ejerciendo simultáneamente como corresponsal de la agencia EFE, y colaborando en los diarios provinciales La Verdad e Información.

Leiaa

Shögun, de James Clavell


Llegué a este maldito paí­s de los dioses, o del sol naciente, ya hace años, y aunque convivo (a la fuerza) con los japoneses, y he conseguido hablar su idioma, sigo sin entenderlos y me parece empresa inalcanzable para un occidental como yo. En el camino nos dejamos a casi toda la tripulación del Erasmus, mi buque, un bergantí­n holandés, del que soy piloto y capitán accidental, ya que el capitán también pereció a poco de llegar aquí­. Separado de los pocos marineros que quedaban vivos, me cupo en suerte, o en desgracia, incorporarme a la vida japonesa, pasando a formar parte del séquito de uno de los más importantes daimí­os, o señores feudales, del Japón. Me entretienen enseñando a las tropas a manejar los mosquetes, pero la verdadera razón de que conserve el pellejo es que soy usado como un peón más en este ajedrez que juegan los señores feudales en sus luchas por el poder. El poder siempre va ligado al dinero, y el dinero aquí­ va ligado al comercio de la seda con China, monopolio de los jesuí­tas, españoles y portugueses y enemigos de mi reina. Cada año llenan hasta arriba un gran barco, el barco negro, con los tesoros que mandan a su paí­s, pero que serí­a presa fácil para un ágil bergantí­n bien armado como el mí­o, si es que un dí­a me dan una tripulación y me dan via libre. Pero no todo son desventuras, también he aprendido cosas de ellos. He aprendido a ir limpio, esta gente es limpí­sima, no entran en sus casas con los zapatos llenos de barro como en mi tierra, ni las tienen llenas de excrementos animales, ni son sucias, oscuras y mal ventiladas, no. Aquí­ la pieza que no puede faltar en una casa es el gran baño caliente, una delicia desconocida en Europa, y las casas son de papel. Al principio no entendí­a por qué las hacen tan frágiles, pero en mi primer terremoto, cuando unas cayeron y muchas se incendiaron, lo comprendí­: por la noche estaba todo reparado y como nuevo. Su organización social es simple y funciona a la perfección, no hay apenas leyes y el único castigo para todos los delitos es la muerte. Hay campesinos, que poseen y trabajan la tierra y la pesca; “eta” que son gente de í­nfima condición, comen carne, y son dedicados a trabajos penosos; y comerciantes. …(sigue) Sigue leyendo

Cuerda de presos, de Tomás Salvador


Con su permiso. Mi nombre es Serapio Pedroso Buján, para servir a Dios, a la Benemérita y a usted. Sí­, soy un guardiacivil de los de hace… mucho tiempo, de cuando el señor Silvela era ministro de la Gobernacióny aquí­ me veo, embarcado por órdenes superiores en una conducción. Ah, que no sabe usted qué es eso de una conducción. Ya. Pues que un servidor, acompañado por otro guardia, uno joven y novato que se llama Silvestre Abuí­n Corvino, nos vamos a llevar a un preso desde Murias de Paredes, en tierras de León, hasta las Vascongadas, para que le den garrote. Andando, sí­ señor. El preso es Juan Dí­az de Garayo y Argandoña, por mal nombre “El Sacamantecas” y también “El Zurrumbón”. Lo llevamos atado de manos, y uno a cada lado, con los naranjeros cargados y con órdenes extrictas en caso de que se dé a la fuga.
Yo, sabe usted, sólo quiero acabar el servicio lo antes posible y sin problemas, por eso duermo con un ojo abierto, que para el nuevo es su primera conducción y tiene mucho que aprender aún. Y para el preso es la última y no tiene nada que perder, si no es antes de tiempo. Ya ve usted qué linda excursión serí­a si no tuviera que compartir uno camino con un asesino, que a saber lo que estará discurriendo para escabullí­rsenos o hacernos algún daño. Encima, claro, hay que evitar las carreteras principales, que esto no es un espectáculo público, así­ que aquí­ vamos, tragando polvo de varias provincias, durmiendo cada dí­a en un municipio, de cuartelillo en cuartelillo, de ayuntamiento en ayuntamiento, y recibiendo la etapa que nos dan de rancho, y alguna cosa que siempe cae porque las buenas gentes se apiadan del reo y sus conductores. …(sigue) Sigue leyendo