August Brill ha sufrido un accidente de coche y se está recuperando en casa de su hija, en Vermont. No puede dormir, e inventa historias en la oscuridad. En una de ellas, Owen Brick, un joven mago, despierta en el fondo de un foso. Aparece entonces el sargento Serge, que le ayuda a salir. América está inmersa en una guerra civil. Los atentados del once de septiembre no han tenido lugar, y tampoco la guerra de Irak. Los Estados Unidos combaten desde hace tiempo, pero contra ellos mismos. Unos cuantos estados han declarado la independencia. Brick no entiende nada. Pero su misión es asesinar a un tal Blake, o Block, o Black, un hombre que no puede dormir, y que, como un dios, inventa en la noche esa guerra que no acabará nunca si él no muere. Aunque no se llama Blake ni Block ni Black, Brill es un crítico literario y puede contarnos una feroz fábula de nuestros días.
Y así, en un juego fascinante, se despliegan dos novelas: una reveladora versión de la política americana actual y sus dilemas éticos, mientras que la otra es la «novela familiar» del narrador, donde Brill nos cuenta su propia vida y nos descubre amores, secretos y traiciones.
Editorial ANAGRAMA
ISBN 978-84-339-7485-3
Precio aprox: 16.50 €
208 pgs
Traducción Benito Gómez Ibáñez
Paul Auster, nació el 3 de febrero de 1947 en Newark, N.J., USA
Novelista norteamericano, ensayista, traductor y poeta cuyas misteriosas novelas tinen que ver a menudo con la búsqueda de la identidad personal y el conocimiento de uno mismo.
Después de graduarse en la Universidad de Columbia (M.A., 1970), se trasladó a Francia, donde comenzó a traducir los trabajos de escritores franceses y a publicar sus propias obras en revistas americanas.
Obtuvo renombre por una serie de historias experimentales sobre detectives publicadas colectivamente como La Trilogía de Nueva York (1987). Comprende Ciudad de Cristal (1985), sobre un autor de novela negra que se ve envuelto en una situación misteriosa que le lleva a asumir diversas identidades; Fantasmas (1986), sobre un detective llamado “Azul” que debe investigar a un hombre llamado “Negro” por cuenta de un cliente llamado “Blanco”; y La Habitación Cerrada (1986), la historia de un escritor que, mientras se encuentra investigando la vida de un escritor desaparecido para una biografía, se da cuenta que va asumiendo paulatinamente la identidad de esa persona.
Otros libros en los que los protagonistas aparecen obsesionados con los acontecimientos diarios de la vida de otras personas son las novelas El Palacio de la Luna (1989) y Leviatan (1992). La Invención de la Soledad (1982) es a la vez un recuerdo sobre la muerte de su padre y una meditación sobre el acto de escribir. Otros trabajos de Auster incluyen los volúmenes de poesía Unearth (1974) y Wall Writing (1976), las colecciones de ensayos White Spaces (1980) y El Arte del Hambre (1982), y las novelas La Música del Azar (1990), Mr. Vertigo (1994) y Tombuctú (1999). Ha escrito también los guiones de películas aclamadas por la crítica como Smoke and Blue in the Face (1995) y Lulu on the Bridge (1998).
En la colección de relatos Creía que mi padre era Dios (2002), realizó una propuesta inusual: invitó a los oyentes a participar en un programa de radio contando una historia verdadera. La respuesta fue abrumadora: más de cuatro mil relatos de los que seleccionó y editó ciento ochenta, y que componen un volumen extraordinario.
Son historias relatadas por gente de todas las edades, orígenes y trayectorias vitales. La mayoría de las historias son breves, intensos fragmentos narrativos que combinan sucesos ordinarios y extraordinarios, y la mayor parte de ellas describen un incidente concreto en la vida del narrador. Unas son divertidas, como la historia de cómo el amado perro de un miembro del Ku Klux Klan apareció corriendo por la calle durante el desfile anual del Klan y le arrebató la capucha a su amo mientras la ciudad entera estaba mirando. Otras son misteriosas, como la historia de una mujer que vio cómo un pollo blanco caminaba muy decidido por una calle de Portland, Oregón, subía a saltos los escalones de un porche, llamaba a la puerta y entraba tranquilamente en casa.
En 2003 publicó El libro de las ilusiones, novela tan increíble como las anteriores: el azar, las decisiones, y las intrigas confabulan un universo mágico propio del escritor.
Una de las últimas novelas de Auster, Brooklyn Follies, publicada en 2006, cuenta la historia de Nathan Glass, que ha sobrevivido a un cáncer de pulmón y a un divorcio después de treinta y tres años de matrimonio, y ha vuelto a Brooklyn, el lugar donde nació y pasó su infancia. Quiere vivir allí lo que le queda de su “ridícula vida”, pero poco a poco descubrirá que no ha venido a Brooklyn a morir, sino a vivir. Todo el libro es una poderosa meditación sobre la felicidad, y los años que nos acorralan.
En 2007 ha publicado Viaje por el scriptorium, novela sobre un hombre mayor que está encerrado en una habitación y que no recuerda quién es. Sobre el escritorio ve una pila de papeles cuya importancia no es capaz de descifrar. Ignora que le vigilan: lo que leemos es el informe de los movimientos de este amnésico al que llaman Mr. Blank y de las visitas que irá recibiendo. Una serie de personajes relacionados con su pasado pretenden ajustar cuentas con él. Otros le muestran su gratitud, como la mujer que le cuida, Anna (a quien está unido pese a haberle hecho algo terrible que no logra recordar). Cada vista proporcionará nuevas pistas sobre la identidad y el pasado de Mr. Blank.
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La historia de estos tres hombres, tres rusos hasta la médula a pesar de haberse visto forzados al exilio, tiene todos los ingredientes de la mejor película de acción con jugosas aventuras de alcoba: fugas rocambolescas, grandes dosis de dinamita y subversión, manifiestos incendiarios, amores imposibles, hijos ilegítimos, príncipes convertidos en proscritos, revoluciones traicionadas en el último momento, y una sed sin límites por alcanzar la inmortalidad en la Tierra.




Cerca de la isla escocesa de Skye, en el mar del Norte, un carguero embiste a una pequeña embarcación y la envía a pique en cuestión de segundos. Los náufragos, Livia y Nathan Moor, son rescatados con vida y acogidos provisionalmente por Frederic y Virginia Quentin, que, con su hija de siete años, forman una familia estable y muy avenida que está a años luz de imaginarse que acaba de franquearle la entrada a un peligroso germen que minará los cimientos de su acomodada existencia. Por un lado, Nathan sacará a la luz las miserias individuales y el secreto entramado de culpas, remordimientos y frustraciones que conforma en realidad la vida de los Quentin. Y por otro, la amenaza de un asesino de niñas surge precisamente cuando, a imagen y semejanza de aquella embarcación, su matrimonio zozobra peligrosamente.



«El objetivo de la literatura es experimentar, romper moldes. Yo he seguido este plan, pero sin perder de vista que quería llegar al mayor número de personas. Deseaba aportar algo nuevo para enriquecer el texto, sin que ello supusiera un obstáculo para el lector», señala Mariolina Venezia.
embarazada por medio de la fecundación in vitro. Esta «incapacidad» la convierte, de cara a los demás y a ella misma, en una mujer incompleta, en una paciente sin enfermedad alguna. Pero Mariposas en el estómago es también la historia del turbio y desesperado enamoramiento en el que se desliza la protagonista al tratar de llenar el vacío en el que se ve sumida. Las dos obsesiones, la de la maternidad junto con el opresivo entorno que genera, y la de un amor no correspondido en la misma medida, conducen esta lúcida exploración de los límites que uno está dispuesto a transgredir con respecto a sí mismo. De las cicatrices que nos dejan las heridas que nos inflingimos al traspasarlos.





. G. Ballard Nace en Shangai (China), y durante la Segunda Guerra Mundial fue encerrado junto con su familia en un campo de concentración japonés, experiencia que relataría en su obra El imperio del sol, propuesta para el Booker Prize y y ganadora del Guardian Fiction Prize, y que más tarde llevaría al cine Steven Spielberg en la película homónima.
Aquel verano de 2004, José Viana no sospechaba que su vida daría un vuelco cuando la policía del aeropuerto lo telefoneó para resolver un problema jurídico con una viajera, una joven periodista recién llegada de Lisboa. Viana, ex militante del Partido Comunista Portugués, y abogado que reside y ejerce en Londres desde la década de los setenta, queda perturbado al ver a la periodista: es, literalmente, idéntica a una mujer llamada Marta Bernardo, un amor de juventud, ya perdido, una antigua camarada de los tiempos de la clandestinidad. Ese encuentro marcará a Viana, que, confuso, cree hallarse en un sueño, o, más bien, en una pesadilla, y le llevará a recordar su pasado, su precipitada salida de Portugal y todo lo que dejó allí. No será el único en ver cómo las cosas toman un rumbo imprevisible: también la vida de la joven periodista, todavía tan llena de expectativas como de inseguridades, va a sufrir metamorfosis inesperadas.
Estos diarios, de los que varias partes fueron escritas originalmente en inglés, proporcionan al lector una visión única de las inquietudes personales de Pessoa y de su forma de vida cotidiana en distintas etapas, de sus estrecheces materiales, de su formación humanística, filosófica y literaria, de sus intenciones vitales, y de la enorme madurez que demostraba desde muy temprana edad.
¿Un libro de madurez es el que repite los mismos logros que el autor consiguió en textos anteriores o aquel que lo arrastra hasta lo que de modo consabido llamaríamos «borde del precipicio» para que mire lejos y, mientras, se mire a sí mismo? Sea cual fuere la respuesta, todo verdadero libro de madurez sería, o debería ser, un libro a medio camino entre el pasado y el futuro, entre los caminos transitados y los senderos aún por andar. Y éste, Desde fuera, lo es.
Charles Balanda tiene 46 años. Hombre de familia y arquitecto de éxito, pasa las horas entre aviones y aeropuertos. Pero un día recibe la noticia de la muerte de Anouk, una mujer a la que amó durante su infancia y adolescencia, y los cimientos sobre los que había construido su vida empiezan a resquebrajarse. Será el recuerdo de Anouk, una persona tremendamente especial que no supo ni pudo vivir como el resto del mundo, lo que le impulsará a dar un giro radical y cambiar su destino.
A su regreso a casa tras estudiar en Italia, donde ha presentado una tesis doctoral sobre la estética de Benedetto Croce, un joven islandés encuentra graves dificultades para encajar en una sociedad que navega entre el ensimismamiento y la fascinación por todo lo norteamericano. Ser especialista en un filósofo como Croce no parece una buena carta de presentación laboral, ni siquiera para la facultad de Filosofía. Incomprendido por sus padres y amigos, encuentra empleo en los servicios sociales y le encomiendan el cuidado de dos extrañas discapacitadas, dos gemelas, idénticas, que quedaron paralíticas ya en su juventud. Pronto llegan a un acuerdo para que, en lugar de ayudarles en las tareas domésticas, les cuente historias sobre sus experiencias en Italia. Sus narraciones ºtienen un efecto inesperado: una de las hermanas recupera paulatinamente la movilidad; y la situación da un giro aún más insospechado cuando se plantea la posibilidad de casarse con ella… o con las dos.
Que Sándor Márai sea un maestro en la contención narrativa se demuestra a la postre en la estructura dosificada de obras como El último encuentro. La información se va demorando a lo largo de toda la trama, que no se revela al lector si no es con cuentagotas, en pequeñas cantidades que van incrementando la tensión narrativa hasta alcanzar el momento climático casi al final, donde todo se desvela y cada pieza del puzzle ocupa el lugar que le corresponde dentro del tejido narrativo. Para conseguirlo la sugerencia es fundamental: el lector intuye una venganza apenas esbozada al principio, la necesidad por parte del protagonista de conocer una verdad que no se desvela hasta el último momento. Se sospecha que hay algo más detrás de la solemnidad del ritual de preparación para un encuentro que parece ser decisivo.