Archivo de la categoría: Aventura

La vuelta al mundo en 80 días / Julio Verne

Por experiencia propia asocio el nombre de Charles Dickens con el de Julio Verne y es que una navidad memorable para quien estas líneas escribe, mi tío Camborio tuvo a bien obsequiarme un libro del futurista autor francés, quien nació el 8 de febrero de 1828 en Ile Feydeau, Nantes y murió el 24 de marzo. Desde entonces todas las navidades vuelvo a leer una obra de Verne. Algo así como volver a mi infancia y primera juventud. En esta ocasión he terminado de saborear la popular novela La Vuelta al Mundo en 80 días, obra que en primera instancia batió récord de ventas: cien mil ejemplares y que al mismo tiempo hizo inmensamente rico a su autor.
La Vuelta al Mundo en 80 días es una novela pródiga en aventuras y en valores, de tal suerte que es apropiada para jóvenes que pretende conducirse con honorabilidad en la vida. El valor más destacado, más a la vista es la puntualidad, la puntualidad inglesa. Desde luego, también sobresalen a lo largo de sus notables páginas: el honor, la honestidad, la nobleza, la generosidad, la valentía y la lealtad de sus principales personajes, empezando por el caballero Phileas Fogg, su criado Picaporte, su amada Auda y su perseguidor, el inspector de policía Fix.
Es tan variada la forma en que Phileas Fogg se mete en líos durante su periplo, que su obra ya ha sido subida a los tablados del teatro y llevada al cine, cosechando lauros y siendo fuente para muchas películas de aventuras realistas, postrealistas y futuristas. Verne, quien originalmente se graduó de abogado y ejerció como corredor de bolsa, apostó a ser escritor y le dio al clavo, convirtiéndose en millonario no por la Bolsa de Valores, sino a través de la literatura, cosa inverosímil. Otras obras famosas de Verne son: 5 semanas en globo, De la Tierra a la Luna, Los hijos del Capitán Grant, Viaje al centro de la Tierra y Miguel Strogoff. Tome el lector uno de estos libros, ábralo y diviértase sanamente con él en esta navidad.

Libros gratis de Julio Verne

Matías Antonio Ocampo Echalaz

Tiempo de cenizas / Jorge Molist

Querido amigo o amiga:

Para mí escribir es un placer. Sin embargo, me fascina pensar que alguien, en algún momento y en algún sitio, acaso muy distantes, leerá mis palabras. Siento que ese proceso de escritura y lectura, ese acto de comunicación sin lugar y sin tiempo, es mágico. Quizá te parezca una idea absurda, pero no puedo evitar que, novela tras novela, regrese y continúe asombrándome.

Gracias por estar leyendo mis escritos, no se ni dónde ni cuándo. Gracias por hacer de la escritura y de la lectura un acto que nos une, a ti y a mí, en un mismo pensamiento.

En ocasiones, ese tiempo y lugar se hacen uno y nos encontramos físicamente, ya sea en presentaciones, ferias o actos de firma. Cuando eso ocurra, será un placer conocerte y ponerle cara y sonrisa a esa otra parte esencial para que un relato escrito exista: el lector.

Hoy quiero invitarte con Tiempo de cenizas a otro viaje en el espacio y en el tiempo y a que compartamos juntos esta nueva aventura.

Un fuerte abrazo.
JORGE MOLIST

 

La historia de un hombre libre enfrentado al poder de los Borgia y de una mujer valiente que desafió a su tiempo.

Para leer los primeros capítulos haz clic aquí

 

En pleno Renacimiento, Joan y Anna, alejados de su tierra de origen, consiguen regentar una librería que se convierte en el centro de las intrigas de Roma. El establecimiento es un símbolo del clan español de los Borgia, que gobierna la ciudad con mano de hierro, y, por lo tanto, un objetivo a destruir por las grandes familias romanas que urden la caída del papa Alejandro VI y de sus ambiciosos hijos Juan, César y Lucrecia.

Joan y Anna son felices a pesar de las traiciones, complots, adulterios, guerras y asesinatos que los rodean. Sin embargo, Juan Borgia, un joven que no acepta negativas y en el que su padre, el papa, ha delegado todo su poder, se encapricha de Anna.

A partir de este momento el matrimonio deberá enfrentarse también al poder de sus protectores, los Borgia, para salvar su amor, su familia y su dignidad.

Este es el inicio de una gesta que llevará al librero a luchar junto al Gran Capitán por la conquista de Nápoles, a convertirse en fraile para derrocar a Savonarola en Florencia, a enfrentarse a la Inquisición y a la peste en España, a luchar contra naves corsarias en el Mediterráneo y a participar en las miserias, la gloria y la caída de unos personajes fascinantes y únicos: los Borgia.

 

 

ISBN: 978-84-9998-247-2
Formato: 15,5 x 23,5 cm.
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta
Precio aprox: 22€
Libro electrónico (formato epub) 13,99€

Jorge Molist
Barcelona, 1951

Jorge Molist mostró una temprana vocación por la escritura, que la situación económica familiar le hizo empezar a trabajar a los catorce años como aprendiz en una imprenta. Continuó con estudios nocturnos, que fue simultaneando con trabajos de distinta naturaleza para costearse su educación. Se graduó como ingeniero industrial y posteriormente obtuvo un máster en dirección de empresas. En esa nueva etapa trabajó en grandes corporaciones, donde ejerció puestos de responsabilidad ejecutiva en Estados Unidos y varios países europeos. Sin embargo, su pasión de adolescente le hizo retomar la escritura y en 2000 consiguió publicar Los muros de Jericó, su primera novela. Le siguieron Presagio en 2003, El anillo en 2004 y La reina oculta en 2007, que obtuvo el Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio. En el año 2008 Jorge Molist decidió abandonar su actividad profesional en grandes multinacionales para dedicarse exclusivamente a la escritura. En 2011 publicó Prométeme que serás libre. Sus obras se han editado en más de veinte idiomas.

 

Leiaa

 

 

 

Doctor Zhivago / Boris Pasternak

El 10 de febrero de 1890 nació en Moscú Borís Pasternak.
Poeta lírico de gran aliento, traductor de emociones; un buen día Boris Pasternak decidió emplear la prosa para narrar tiempos idos, añoranzas que este artista -acusado por el poder soviético de antisociable e insignificante- hizo volver a la vida: hechas poema. Un poema épico.
En efecto, en esta narración del Premio Nobel de Literatura 1958 se funden, se mezclan la guerra, el amor -especialmente el triangulo amoroso entre Yuri, Antonina y Lara-, la ambición, la intriga, la cobardía, la nobleza, la religión, el amor a Cristo y la traición. En muchos sentidos es una novela que se plasma dentro de un simbolismo tardío. A pesar de ser concebida y escrita en la oscuridad de un régimen dictatorial, inasible, escapa a las manos de los censores, aflora luminosa, libre y triunfal al mundo occidental, y en los Estados Unidos de América es acogida con gran entusiasmo. Pasternak, pues, es en la literatura un anticipo de Gorbachov en la política. Y se convierte en ídolo, en plena guerra fría, del odiado país capitalista. Todo un pecado que impedirá a Pasternak gozar de la fama mundial y de las regalías respectivas, las cuales, según Stephen Vizincsey en su libro Verdad y mentiras en la literatura, las gozó un editor italiano.
Las grandes obras literarias siempre han sido fuente argumental de peliculas: Don Quijote de la Mancha, Los Tres Mosqueteros, Los Miserables, Madame Bovary, Anna Kerenina, Naná y mil más; pero El Doctor Zhivago, recreado en el Séptimo Arte, alcanza un lugar preponderante en la historia del cine. El Tema de Lara, fondo musical de la cinta, se asocia a las bellas imágenes: rostros y paisajes, pero cobra vida propia e independiente. Desde luego, siempre quedará flotando en el aire la pregunta: ¿Qué es mejor: el libro o la película? A mí, en lo personal, me gustan ambos, pero creo que el final del libro de Pasternak es muy superior al The End de Hollywood, sobre todo, porque a pesar de que el texto se va construyendo como un fresco en el que uno puede comenzar a observarlo desde cualquier ángulo, tiene unas premisas que el escritor construyó con lógica, a la que le corresponde el final magistral que logra el autor moscovita.
Pero el lector siempre será libre y soberano para decidir estas cuestiones.

Matías Antonio Ocampo Echalaz

El viejo y el mar / Ernest Hemingway

Ernest Hemingway: aprender a luchar contra la adversidad.

Hemos entrado a una era apocalíptica, pero el sol volverá a salir. Podemos hacer bien nuestro trabajo, y sin embargo, al final algo nos sale mal, algo que no hemos previsto, algo que se nos sale de control; entonces hay que comenzar de nuevo. Esta es una de las enseñanzas que deja al ilusionado lector el cuento largo del autor norteamericano -con muchos contenidos hispanos- Ernest Hemingway (1889-1961); Premio Nobel de Literatura en 1954. El relato que hoy recomiendo, es una especie de perfume pequeñito de cristalino envase, de esencia sublime, pues a lo largo de sus poco numerosas páginas -se lee de una sentada- se concentra toda entera la condición humana. Es también un resumen de la vida de Hemingway, hombre de acción y letras; batallador infatigable, presuntuosamente macho que, empero, terminó sus días saliendo por la puerta falsa, pegándose un piadoso escopetazo. Apasionado como era, necesariamente se fundió en el fuego de España, hizo el amor con su arte y se hizo aficionado a las corridas de toros -tema tan debatido a últimas fechas-. Tal vez el propio autor sentía el mismo remordimiento al presenciar la muerte, en las tablas, de los bravos toros, que el Viejo sintió después de un gran esfuerzo al pescar el enorme pez espada de campeonato, que luego perdió con los voraces tiburones. Pero, c’est la vie.
     El estilo de Hemingway se impregna en todas sus obras, es sencillo, “al toro”, a lo que va; pero intenso.
Además sus diálogos son ágiles y precisos. En fin, en su sencillez radica su grandeza. El viril escritor comenzó a andar la vida como si participara en una aventura desde niño en que acompañaba a su padre -médico como el de Flaubert y Proust- en tareas sanitarias al territorio de los indios de Michigan. Participó en la primera guerra mundial como asistente de sanidad, vivió en Francia, España y Cuba. Su vida, pues, fue muy movida y toda esa experiencia simplemente la vertió en sus libros casi todos obras maestras. Además del relato recomendado, escribió Muerte en la Tarde, Por quién doblan las campanas, Adiós a las armas, Las nieves del Kilimanyaro, entre otras, a las que también habrá que leer. En el libro intitulado El Oficio de Escritor (entrevistas a grandes escritores), de Editorial Era, el impetuoso narrador afirmó: “La cualidad más esencial para un buen escritor es la de poseer un detector de mierda, innato y a prueba de culpas”.

Matías Antonio Ocampo Echalaz

22-11-63 / Stephen King

Primer libro que leo del ínclito Stephen King, maestro del terror y de otras hierbas. Precisamente esta novela pertenece a esas otras hierbas, pues en ella se nos narran las peripecias de un profesor que emprende una serie de viajes al pasado, siempre al mismo punto del pasado, con la intención de arreglar ciertas maldades que por allí se produjeron, a ver si así mejora nuestro presente. Noble intención. Uno de sus principales objetivos estriba en impedir un asesinato que se cometió el día del título (véase portada).

Y le empiezan a pasar cosas al tal profesor. Y descubre maravillado las características del pasado. Y aborrece del humo de cigarrillos que apesta cualquier lugar cerrado. Y se enamora antes de haber nacido. Y esas cosas de la imaginación que suelen bordar los buenos escritores. Porque… ¡Atención!…

Stephen King es un excelente narrador. Excelente, y no quito ni una equis. El libro tiene más de 800 páginas y no te aburres en ningún momento, siempre estás pendiente de lo que va a pasar a continuación. Además, todo lo que sucede es interesante. Incluso la historia de amor donde, a pesar del tópico convencionalismo de la chica perfecta, el autor logra que sueltes alguna lagrimita.

Cuando un libro es bueno, es bueno. Y hay que decirlo. Aunque sea un best seller. Además de deleitarnos con las variadas aventuras de su protagonista, Stephen King se explaya en multitud de opiniones, comentarios y descripciones subjetivas que siempre tienen algún interés. Este tío no tiene un pelo de tonto. Gusta leerle, de verdad.

Como el tema es un poquillo de ciencia ficción sería lógico comparar el juego que le da al viaje en el tiempo con lo que podrían hacer especialistas en tales cuestiones. Pasas parte del libro pensando si no se podría haber exprimido el tema mucho más. Pero luego te das cuenta de que no, de que el Stephen le ha pillado a la cosa de modificar el pasado para modificar el presente (absurda y, por tanto, con infinito juego) el punto justo. Ni más ni menos; lo que necesita su narración. Justo de sal.

Y voy a colocar aquí dos citas de un tono poco frecuente en la novela, muy lindas, para que se vea su amplitud de registros.

Amor mayor.

Mimi y yo pasamos muchas noches agradables en los Candlewood. A veces lo único que hacíamos era ver la tele en pijama antes de acostarnos, pero a cierta edad eso puede ser tan bueno como todo lo demás- -Esbozó una sonrisa llena de tristeza-. O casi. Nos dormíamos escuchando a los grillos. A veces algún coyote aullaba, muy en la distancia, en las praderas de salvia. A la luna, ¿sabes? De verdad que lo hacen. Aúllan a la luna.

El prota está de bajón.

Por un momento todo estuvo claro, y cuando eso pasa uno ve que el mundo apenas existe en realidad. ¿No lo sabemos todos en secreto? Es un mecanismo perfectamente equilibrado de gritos y ecos que se finjen ruedas y engranajes, un reloj de sueños que repica bajo un cristal de misterio que llamamos vida. ¿Detrás de él? ¿Por debajo y a su alrededor? Caos, tormentas. Hombres con martillos, hombres con navajas, hombres con pistolas. Mujeres que retuercen lo que no pueden dominar y desprecian lo que no pueden entender. Un universo de horror y pérdida que rodea un único escenario iluminado en el que los mortales bailan desafiando a la oscuridad.

Libro muy, muy recomendable como lectura veraniega. ¡Pero no esperes al próximo verano, hombre (o mujer)!

Alberto Arzua

La torre oscura (I) El pistolero / Stephen King

En las multitudinarias e inacabables reuniones del consejo redactor de esta página de ustedes (Libros Morrocotudos) se plantea reiteradamente la cuestión de si habría que ocuparse también de los libros que no nos parecen tan buenos. Es mi opinión que si alguien viene a buscar una opinión acerca de un libro determinado, también le resultará útil una opinión negativa, valga la opinión.

Así que ya saben ustedes de qué va este comentario: este libro no me ha gustado. ¿Por qué? Porque el autor, olvidando parcialmente sus tremendas habilidades narrativas, pretende enjaretarnos sus muy respetables teorías filosófico-cuánticas. Vale, Stephen, pero no lo hagas en una novela de fantasía, que nos acabamos aburriendo. ¿Recuerdan ustedes Resurrección, De Tolstoi? Pues eso.

Sin más, ésa es mi opinión acerca de este primer volumen (y van ocho) de la serie La torre oscura. Ni pienso leer ninguno más.

Además de habilidades narrativas quiero que conste que el King también tiene habilidades escritoriales. Dos ejemplillos:

Curiosa comparación.

Caminaron lentamente hacia el patíbulo, y las aves se remontaron indignadas, graznando y revoloteando en círculos como una iracunda turba de campesinos desposeídos.

¿Qué será el “arco de movimientos pardos”?, te preguntas

Allí, entre ellas, fue donde el pistolero vio un arco de movimientos pardos. Desenfundó, disparó y tumbó al conejo antes de que…

Alberto Arzua

Danza de dragones / George R.R. Martin

Quinta y, al parecer, antepenúltima entrega de la estupendísima saga Canción de hielo y fuego. Siguen las aventuras, las sorpresas, los proteicos personajes, las crueldades, el sexo, las ominosas amenazas, el terror… Sigue, en general, el tono glorioso y palpitante de los anteriores libros. Pero me gustaría hacer un par de comentarios.

A este volumen le cuesta arrancar. A los numerosos protagonistas les pasan cosas, cierto, pero a cámara lenta, sin que te llegue a enganchar verdaderamente la lectura, por lo menos durante una gran parte del libro. Quizás tenga que ver en esto la nutridísima nómina de personajes y la necesidad del autor de ir recordando cada poco de dónde vienen y el porqué de sus acciones.  Hecho de menos, en este sentido, un resumen de lo sucedido hasta el momento, porque a cualquiera que no sea un friki de la serie se le olvida lo que hizo o dejó de hacer Pepito Matabichos hace algunos años, que fue cuando leíste los anteriores tomos. Las exhaustivas genealogías finales no hacen sino liarte miserablemente.

Y, por otro lado, no estoy seguro de si la enormidad del proyecto redunda en su beneficio. Como seguidor de la serie y dados los planteamientos actuales, veo necesarios unos veinte o treinta volúmenes, al ritmo actual, para saciar mi afán de conocimientos y que las aventuras alcancen todo su recorrido. Pero esto no es posible debido a la tan habitual mortalidad física del inmortal autor. La cosa está tomando unas proporciones tan épicas que cualquier final imaginado va a dejar insatisfecho a todo el mundo. No creo que esto preocupe a George, pero a mí sí. Ya me estoy empezando a mosquear.

Resumiendo, que se me está haciendo largo pero desearía que no acabara nunca. En su fase final esta Danza de dragones se pone más ágil y cachonda… pero ya te pilla algo cansado. Autor, un consejo: aligera la trama y no saques tochos por sacar.

Recomendable, por tanto, para los que hayan leído las cuatro anteriores novelas (hay que saber lo que pasa). Quizá el más flojo de la serie. Y de los dragones no digo nada, pero el tono realista con que los trata es de lo mejor del libro.

Alberto Arzua

La estación de la calle perdido – China Mieville

Al leer este libro te da la impresión de estar metido dentro de un cómic imposible, un cómic que ningún dibujante sería capaz de reflejar, un cómic tan monstruoso, tan enorme, tan desaforado, que muchas veces tienes ganas de dejar la lectura por no seguir compartiendo unos horrores que sobrepasan con mucho la capacidad emocional del ser humano. Porque aquí no se trata solo de seres humanos sino de monstruos de toda calaña, muchos de ellos sencillamente inimaginables, cuyas motivaciones te cuesta llegar a entender y cuyas crueldades sin límite quizá lleguen a divertir al típico adolescente mitómano. Pero yo ni soy adolescente ni mitómano, o sea que lo que siento es que me rebasa la grumosa y desmesurada magnitud de este proyecto posmoderno.

Y eso que el libro es bueno. Aunque exagerado, sí, muy exagerado, excesivo… Y no es que la exageración esté mal en sí, pero una exageración tan exagerada, truculenta y en cierta medida repetitiva acaba colapsando la capacidad receptiva del lector. Veamos algunos de los adjetivos favoritos del autor:

Obsceno, mohoso, mórbido, hediondo, mezquino, podrido, cavernoso, babeante, coagulante, ajado, descompuesto, inconcluso, turbio, polvoriento, destartalado, precario, titánico, abrupto, impío, exhumado, pugnaz, humanoide, terrorífico, despreciable, cavernícola, patético, herrumbroso, híbrido, salvaje, horrendo, tortuoso, ofídico, oleoso, siseante, exhausto, indigno, peligroso, venenoso, esquelético, mugriento, grotesco, hirsuto, deforme, doliente…

Adjetivos que, utilizados convenientemente:

Lechosos conglomerados de flema, fría mucosidad blanca, masa de mortero y esputo, gruesas sombras depredadoras, mugre orgánica, eructos clorados, ampolladas erectas como una ola ósea…

forman expresiones en general bastante conseguidas. Lo que sucede es que tanta oscuridad supurante, deforme e infecta va haciendo mella en el lector, dejándolo casi tan exhausto como a sus propios protagonistas.

Sin embargo merece la pena leerse, aunque tan solo sea porque el escritor salpica las páginas con frecuentes ramalazos de genio. Veamos algunos ejemplos.

Un profesor frustrado:
Había abandonado la universidad hacía diez años, pero solo porque, para su desgracia, comprendió que era un pésimo profesor. Había visto las expresiones confusas, había oído los frenéticos gimoteos de los estudiantes aterrados…

Amor entre distintos.
Desde debajo de su sombra extendió sus hermosas, pequeñas, inútiles alas de escarabajo. Lin acercó la mano de Isaac a las alas, invitándole a acariciar su fragilidad, totalmente vulnerable, en una expresión de confianza y amor sin parangón entre las khepri. El aire entre ellos se cargó y el pene de Isaac se endureció.

Viviendo entre agua contaminada.
Se sabía de golfillos que, rebuscando en este tremedal descolorido en busca de tesoros, habían comenzado a hablar lenguas muertas hacía mucho, o habían encontrado langostas en su pelo, o se habían difuminado lentamente hasta volverse traslúcidos y desaparecer.

La ley rehace a los malvados.
Era un desvalijador frustrado que se había negado a testificar contra su banda; el magistrado había ordenado que su silencio fuera permanente, por lo que le habían quitado la boca, sellándola con carne inmaculada. Para no tener que comer purés absorbidos por la nariz, Joshua se había abierto otra vez la boca, pero el dolor le había hecho temblar y lo que tenía ahora era una herida fláccida, rasgada, inconclusa.

Bonita descripción de un viento simple y cotidiano
Las corrientes de aire se ajustaban a su presencia, lo investigaban como tentáculos y provocaban remolinos de polvo a su alrededor.

Curiosa comparación.
Pasaron por una puerta de la que de repente emergió un sonido enervante, como la angustia apagada de las máquinas.

Calor-pequeño: elegante.
Algunos eran rehechos orgánicos, con garras, cornamenta y retales de músculo injertado, pero en su mayoría se trataba de mecánicos; el calor de sus calderas hacía que la sala se empequeñeciera.

Si no puedes mirar directamente al enemigo, usa espejos.
Shadrach estaba mirando fijamente sus espejos. Tenía el brazo izquierdo alargado hacia atrás, apuntando con el arma taumatúrgica a la polilla asesina.

Escena típica (de este libro):
Derkhan apartó la mirada, asqueada, mientras el avatar ignoraba placidamente el modo en que el afilado metal provocaba profundos desgarrones en su carne y la sangre espesa y gris se derramaba en espesos borbotones sobre su piel putrefacta.

Diré que en su primera parte, planteamiento, personajes y argumento, la novela me fascinó. Y como los logros argumentales e imaginativos, al igual que los puramente literarios, se mantienen a lo largo de la trama, hay motivos para congratularse con este escritor… si no fuera por el cansancio, repito, a riesgo de cansar.

De todos modos creo que intentaré leer los siguientes volúmenes de esta trilogía (que lo es). Para ver qué pasa y para seguir descubriendo buenos y brillantes momentos en los tochazos (éste, de más de 600 páginas).

(perdonen por la longitud de este comentario; algo se me debe de haber pegado… gangrenosamente).

Alberto Arzua

El nombre del viento – Patick Rothfuss

Patrick es un recién llegado al mundo de la ficción fantástica y, como todos los recién llegados que se precien, lo hace pisando fuerte. Pisa muy fuerte en publicidad, marketing, merchandising y exageraciones varias donde se le compara con los más eminentes escritores del género. Y, lo siento, pero no. Ha pretendido seguir la estela de los exquisitos tochazos de Canción de Hielo y Fuego, yo creo que más que nada para forrarse a tanto la página. Y lo ha conseguido en términos monetarios, parece ser, porque en artísticos deja mucho que desear.

No es que sea malo del todo, no. El chico no escribe mal y tiene alguna que otra idea válida (pocas y poco originales) pero la narración en general peca de morosidad y de sosera. Quizá quien no haya leído mucho lo considere una obra maestra, pero mi experiencia me dice que quien no ha leído mucho se conforma con poco (está muy extendida la idea de que para leer un buen libro tienes que aburrirte), precisamente porque no puede comparar con obras verdaderamente excelentes (la anteriormente comentada, las de Jack Vance, Philip K. Dick, Sapkowski… y todos los magníficos que aún me quedan por descubrir, deo gratias).

En la segunda mitad del libro te aburres soberanamente y te planteas en serio si dejar de leer. La última escena, por cierto es totalmente fallida y absurda. Las repeticiones, tanto en situaciones como en ideas, son excesivas. Algunos personajes son tan planos como los de los cuentos de princesas sin princesas.

La única frase destacable que he encontrado es una curiosa reflexión acerca de la poesía:

Recuerda esto, hijo mío, aunque olvides todo lo demás: un poeta es un músico que no sabe cantar. Las palabras tienen que encontrar la mente de un hombre si pretenden llegar a su corazón, y la mente de algunos hombres es lamentablemente pequeña. La música llega al corazón por pequeña y acérrima que sea la mente de quien la escucha.

 

Y eso es todo. Me ha quedado la sensación de tiempo perdido. Muy corto tendré que estar de suministros como para que me lance a leer la segunda parte (dicen que habrá tres). Resumiendo, si te lo quieres pasar regular, léete esta novelota, pero si te lo quieres pasar bien, rebusca entre los cientos de recomendaciones fantásticas que encontrarás en este mismo blog.

Alberto Arzua

La Flecha Negra / Robert Louis Stevenson

Esta gran novela de aventuras ambientadas en la Edad Media ha tenido y tiene una influencia directa en toda una generación de escritores de fantasía épica, especialmente entre los anglosajones. Leyendo Canción de Hielo y Fuego lo pensé, por ejemplo. A veces tenía la sensación de pasear por los oscuros bosques de Tunstall en lugar de Invernalia. ¿Está un poco olvidada La Flecha Negra? Si te gustan autores como Kipling, Tolkien, George R.R. Martin o Wells, ¡agarra esa flecha voladora!

«Zumbó la flecha en el aire como un avispón enorme (…) No se movía una hoja. Las ovejas ramoneaban plácidamente; los pájaros habían vuelto a posarse. Pero en el suelo yacía un viejo con una flecha de veintisiete pulgadas en la espalda.»
R.L. Stevenson parece que pudiera acometer cualquier empresa. Desde el terror y el análisis del alma humana de Dr. Jekyll and Mr. Hyde, una novela contemporánea de su tiempo, hasta este libro, ambientando en la Guerra de las dos Rosas (la blanca de York, la roja de Lancaster), en la fascinante Inglaterra feudal. The Black Arrow cuenta el paso de la adolescencia a la edad adulta de su protagonista, Richard Dick Shelton, forzado por la violencia y la permanente injusticia que imperan en su condado, gobernado con mano de hierro por uno de los mejores malos de la literatura (¡y recordad al señor del loro, también de Stevenson!), Sir. Daniel Brackley, que bien merece un capítulo aparte, y es además el tutor del joven Dick.

Así, en este camino y descubrimiento del mundo, el inocente Dick Shelton inicia un periplo que lo llevará a convertirse en caballero, en un final salpicado por la sangre de una de las mejores batallas narradas en una novela, la de Shoreby. Una batalla que es todo un manual de cómo narrar batallas.

«Y ahora los peones de la plaza retrocedieron a la carrera en todas direcciones. Los jinetes, que habían estado aguardando en fila de a dos, picaron espuelas de repente, convirtiendo su flanco en su frente y, veloces como la víbora al morder, la larga columna vestida de acero se lanzó sobre la deshecha barricada.».
Y tras alcanzar la gloria, el joven reacciona de un modo un tanto extraño, en el que Stevenson ofrece una conclusión atípica e inteligente. También, como en el Dr. Jekyll, hay una reflexión moral.
Entremedio, una historia de amor muy lograda, convincente, con una dama muy diferente a las que pueblan los cuentos de hada de Disney, que tanto mal han hecho a la humanidad. El encuentro con los emboscados, arqueros feroces de flechas negras capitaneados por John Amend-all, una historia de venganza, el desencanto al descubrir qué sucio puede ser el mundo, la voluntad de un hombre en reestablecer eso de lo que andamos cojos, la justicia. El capitán Arblaster, un secundario impagable, y un sinfín de escenas dotadas de dos cosas importantes para hacer que una lectura sea amena: intensidad y credibilidad. Pues casi toda la narración parece extraída de una realidad, aunque lejana. Una novela catalogada de juvenil pero que es para todos los lectores.

¡Ah! Pero, ¿no he mencionado el misterio que esconde esas malditas flechas negras? En las saetas se puede leer:

Tenía en el cinto cuatro flechas negras por las cuatro penas que he soportado
y para los cuatro hombres malvados que nos tiranizan y nos atropellan
Una dio en el blanco, una ya acertó pues al viejo Appleyard muerto lo dejó.
Otra, Master Hatch, para vos,
no miento por quemar Grimstone hasta los cimientos.
A Oliver Oates otra irá a parar que a Sir Harry Shelton mandó degollar.
Y para Sir Daniel la cuarta será y todos dirán que bien hecho está.
Cada cual tendrá lo que ha merecido una flecha negra por cada maldad y ahora caed de rodillas, rezad
¡porque ya estáis muertos, vosotros, bandidos!.
Como apunte final, decir que el autor escocés traza hacia el final del libro un personaje formidable. Ni más ni menos que Ricardo III; el último rey de la casa de York y el último muerto en batalla. William Shakespeare lo maltrató, presentándolo como un cobarde, nada más lejos de la realidad. Richard III fue un militar experto y temerario. Ya se sabe que la historia la escriben los vencedores, como en el caso de griegos y persas. Y ya se sabe, que, muerto Ricardo III “el jorobado”, llegaron los asquerositos de los Tudor.

Igor Kutuzov

El temor de un hombre sabio / Patrick Rothfuss

 «La publicación de El temor de un hombre sabio puede haber tardado más de lo previsto, pero definitivamente ha valido la pena esperar. Comparada con El nombre del vientoEl temor de un hombre sabio contiene todo los elementos que han convertido la primera novela en un éxito de masas, e incluso consigue engrandecerlos, mejorarlos y hacerlos más gratificantes. Cualquiera que haya disfrutado con El nombre del viento quedará maravillado por El temor de un hombre sabio; este libro es mucho mejor. Incluso diría más: no me cabe la menor duda de que El temor de un hombre sabio se convertirá en una de las mejores novelas fantásticas del año. En cuanto al tercer y último volumen de la saga Crónica del asesino de reyes, Patrick Rothfuss puede tomarse todo el tiempo que necesite para acabarlo. Si El temor de un hombre sabio no se convierte en un espejismo, la espera habrá valido la pena.»

Fantasy Book Critic

El temor de un hombre sabio

El hombre había desaparecido. El mito no.
Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar.
Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda.

Todos los lectores que se dejaron cautivar por la magia de El nombre del viento ansiaban leer esta novela: El temor de un hombre sabio, el segundo día de la historia de Kvothe. La espera ha terminado, y ha valido la pena.

Comienza el segundo día, y Kvothe –héroe y villano de miles de historias que circulan entre la gente- retoma su narración en el punto donde la dejó al final de El nombre del viento: en la Universidad. De allí deberá partir en busca del nombre del viento y de fortuna, en pos de esas historias escondidas en libros polvorientos o que se relatan junto a una hoguera en el camino o en una taberna, y que cada vez le acercan más al día en que podrá vengarse de los Chandrian.

Una formidable narración que vuela a lo más alto de la literatura fantástica para atrapar tanto a los exigentes aficionados al género como a los lectores que simplemente busquen perderse en una historia escrita con maestría, que sorprende y emociona.

 

Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 1216
ISBN: 978-84-01-33720-8

Precio aprox: 24,90 €

 

Patrick Rothfuss nació y vive en Stevens Point, Wisconsin. Fue profesor adjunto de lengua y literatura inglesa en la universidad local. El éxito de su primera novela, El nombre del viento –primer volumen de una trilogía-, le ha permitido dedicarse exclusivamente a escribir.

http://lahistoriadekvothe.com/

 

Leiaa

 

EL TEMOR DE UN HOMBRE SABIO / video

 

Saga de Geralt de Rivia – Andrzej Sapkowski (2)

La primera parte del comentario relativo a esta saga la escribí, muy entusiasmado, cuando iba leyendo el cuarto libro. Ahora que ya he acabado las siete novelas que narran las aventuras del ínclito brujo Geralt, me decido a repetir comentario, a riesgo de aburrir, porque necesito expresar mi admiración sin trabas por este escritor polaco. Vamos, que cuanto más leo, más me gusta.

Ya no es solamente el humor, los personajes y las historias, sino que Sapkowsky se lanza a contarnos las cosas desde varios puntos de vista, a veces sin solución de continuidad, a pesar de lo cual (o gracias a lo cual) se entiende mejor y se disfruta un montón. Hace el hombre una especie de tour de force estilístico que no es que le salga bien, sino que le sale de perillas, porque le da intensidad y profundidad a la acción. En fin, que es un moderno que controla sus moderneces a la perfección, enviándonos a los lectores grumillos de satisfacción y admiración por doquier. ¡Oh! ¡Ah! ¡Qué bonito! ¡Qué elegante!… ¡Qué pena que se acabe! ¡Y qué lenguaje tan cachondo y desarmante!

Se acaba, sí, pero ya hay por ahí tres libros publicados de una nueva saga ambientada en el siglo XV. He empezado el primero, Narrenturm, y promete, promete… ¡cómo no! Ya les contaré.

De momento quedémonos con alguna cita más de las de Geralt de Rivia, todas extraídas del séptimo tomo, La Dama del Lago.

Un conde con un tic.

El caballero se dio la vuelta en la montura, guiñó el ojo e hizo una mueca simiesca. –Aunque el conde –siguió al cabo -de siempre había sido gran jodedor y semental, de tal guiño se hizo por demás pericolosus en amores porque cada blonda daba por pensar que era por afecto a ella que de aquella manera guiñaba y señas de amor procuraba. Y las blondas grandemente sensibles a tales signos son. No las imputo a ellas, no obstante, que sean todas rijosas y desenfrenadas, eso no, pero el conde, como dije, guiñaba mucho.

La hechicera opina, tomen nota.

¿Y qué es la verdadera masculinidad –meneó la cabeza burlona-, sino una mezcla en las proporciones adecuadas de estilo y locura?

Amor del bueno.

Nos dijimos muchas cosas. Nos dijimos el uno al otro verdades muy triviales. Nos dijimos el uno al otro mentiras muy hermosas. Pero esas mentiras, aunque eran mentiras, no estaban pensadas para engañar.

De vez en cuando se nos ilustra con datos enciclopédicos (de monstruos).

Korred, engendro de la numerosa familia de los estrigiformes (vid.), con arreglo a las regiones igualmente llamado korrigan, rutterkin, rumpelshtils, retortijo o mesmer. No más algo se puede decir dellos: que no se puede ser peor. Tan diablesco es él y bandido y seboso, tan hijo de perra, que ni del su aspecto ni de las sus costumbres habremos de escribir, puesto que en verdad os digo: apenas perder el tiempo en tal hijo de puta.

Un último detallito:

Marti Sodergren callaba líricamente…

Alberto Arzua

Flores y sombras / Lian Hearn

Japón, 1857

Durante siglos Japón se ha valido por su cuenta, aislado voluntariamente del resto del mundo. Pero las potencias occidentales se plantan ahora en sus costas demandando entrar, el gobierno se desmorona y la revolución se empieza a gestar. La época de los samuráis está a punto de terminar y es el momento de que un nuevo Japón renazca.

Una joven se aventura en este revuelo. Tsuru cuenta con casarse con un hombre elegido por sus padres, y con un poco de suerte podrá trabajar ayudando a su padre, médico. Pero su vida se ve trastocada por las creencias de una nueva era y por los extremistas de su entorno -cuyo eslogan es sonnôjôi (venera al emperador, echa al extranjero) y su método para convencer a la gente es la violencia.

En una sociedad que espera que las mujeres permanezcan ocultas en sus casas o tras los papeles pintados de los salones de té, Tsuru se ve arrastrada por la subversión, la intriga política y un amor peligroso, hasta terminar en pleno campo de batallla, en un mundo de hombres, cuidando de los heridos.

Flores y sombras es un absorbente relato de amor y de guerra, de mujeres y hombres, del nacimiento del Japón moderno. Arroja una luz brillante en una época de la historia de la que poco se ha sabido hasta ahora, aunque el impacto que supuso todavía deja murmullos en todo el mundo.

 

Primeras páginas de Flores y sombras

 

Suma de Letras
Páginas: 550 
Publicación: 28/09/2011 
Género: Sentimientos 
Formato: 15 x 23 (rústica hilo) 
Precio: 21,00 € 
ISBN: 9788483652398 
EAN: 9788483652398
Ebook: Precio: 11,95 € E-ISBN: 9788483652749

Lian Hearn nació en Inglaterra, aunque tras la muerte de su padre fue a vivir junto a su madre y su padrastro en Nigeria. Después de estudiar en Oxford y trabajar como guionista y crítica de cine, emigró a Australia, donde se sintió atraída por la cultura japonesa y comenzó su carrera literaria.

En Australia es una de las autoras más queridas y en su prolífica obra destaca Leyendas de los Otori, saga que ha vendido más de 4 millones de ejemplares en el mundo y de la que ya se han adquirido los derechos para llevarla al cine.

http://www.lianhearn.com

 


Leiaa

 

 

El puente de los Asesinos / Arturo Pérez-Reverte

Cruza el puente de los Asesinos con Arturo Pérez-Reverte y vive la trepidante conspiración para asesinar al dogo de Venecia.

«Diego Alatriste bajó del carruaje y miró en torno, descon­fiado. Tenía por sana costumbre, antes de entrar en un sitio incierto, establecer por dónde iba a irse, o intentarlo, si las cosas terminaban complicándose. El billete que le ordenaba acompañar al hombre de negro estaba firmado por el sargento mayor del tercio de Nápoles, y no admitía discusión alguna; pero nada más se aclaraba en él.»

Nápoles, Roma y Milán son algunos escenarios de esta nueva aventura del capitán Alatriste. Acompañado del joven Íñigo Balboa, a Alatriste le ordenan intervenir en una conjura crucial para la corona española: un golpe de mano en Venecia para asesinar al dogo durante la misa de Navidad, e imponer por la fuerza un gobierno favorable a la corte del rey católico en ese estado de Italia.

Para Alatriste y sus camaradas —el veterano Sebastián Copons y el peligroso moro Gurriato, entre otros—, la misión se presenta difícil, arriesgada y llena de sorpresas. Suicida, tal vez; pero no imposible.

 

Editorial Alfaguara
Colección: Las aventuras del capitán Alatriste 
Páginas: 384 
Publicación: 27/10/2011 
Género: Novela 
Precio: 19,50 € 
ISBN: 9788420407098 
EAN: 9788420407098

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de El húsar, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, Territorio Comanche, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur, Cabo Trafalgar, El pintor de batallas, Un día de cólera El asedio; y de la ya legendaria serie históricaLas aventuras del capitán Alatriste. Es miembro de la Real Academia Española. El éxito de sus novelas sobre las aventuras del capitán Alatriste, cuya publicación comenzó en 1996, constituye un acontecimiento literario sin precedentes en España. También han sido llevadas al cine con el títuloAlatriste, película protagonizada por Viggo Mortensen.

Web oficial de Arturo Pérez-Reverte
Canal en Facebook
Arturo Pérez-Reverte en Twitter.

 

Leiaa

 

Saga de Geralt de Rivia – Andrzej Sapkowski

Sapkowski es un escritor polaco cuyo mayor éxito ha sido, de momento, la serie de 7 libros de fantasía heroica cuyo protagonista es el brujo Geralt de Rivia. Este brujo se mueve en un mundo de hechiceros, monstruos y demás parientes donde no es extraño encontrar enanitos, blancanieves, princesas y caperucitas, además de elfos, gnomos, dragones y un sinfín de seres no humanos de cuya eliminación se encarga el “héroe” de estas historias, a cambio de dinero.

El mundo mágico está a punto de acabar, pero los residuos inhumanos que van quedando por esos bosques de dioses incomodan el desarrollo de nuestra nueva civilización. El planteamiento de esta saga es, por lo tanto, tan ético como cínico. Muy interesante. Hay bardos, por supuesto, maravillosas mujeres, aprendices fantásticos, reyes buenos, malos y regulares, espías, asesinos a sueldo (el mismo protagonista), mucha magia, mucha sangre, mucha acción, unas poquillas reflexiones filosóficas y políticas bastante atinadas… Todo lo necesario para quedar enganchado desde la primera hasta la última novela.

Que son siete. A saber: El último deseo, La espada del destino, La sangre de los elfos, Tiempo de odio, Bautismo de fuego, La torre de la golondrina y La dama del lago.

Pero por encima de todas las habituales características de la literatura fantástica, yo recalcaría el humor y el divertido manejo del lenguaje, presentes casi en cada página. Habría que hacer un monumento a los buenos traductores, tales como el de esta saga o el de la Canción de Hielo y Fuego, pues hacen un trabajo tan vital como excelente. Me tienen asombrado.

Unas poquillas citas bastarán para percibir el aroma del conjunto.

Sonoridades por completo innecesarias, por completo disfrutables:

¡Adelante, nobles señores, al galope! ¡Cabalgaremos a la zerrikana, con lelilíes y estruendos!

Lo del “troll serrano” es un hallazgo del traductor, no lo puedo entender de otra manera.

… tenía una colección todavía más curiosa, que incluía hasta un falo de proporciones nunca vistas, al parecer procedente de un troll serrano.

El bardo también tiene cosas que decir.

Soplaba la brisa de otoño perfumada y con el viento huía el sentido de las palabras. Así ha de ser, no pueden cambiar nada los brillantes en la punta de tus pestañas.

Y una frase con un poco de todo, ironía, imaginación, poesía y un final en gloriosa estampida.

Habló del País de Bar, donde una estúpida costumbre obliga a las doncellas a guardar su virtud hasta que contraigan matrimonio, de los pájaros de metal de la isla de Inis Porhoet; del agua viva y el agua muerta; del sabor y extrañas propiedades del vino de zafiro, llamado cill; de los cuadrillizos reales de Ebbing, horribles rapazuelos importunos llamados Putzi, Gritzi, Mitzi y Juan Pablo Vassermiller.

Ya saben ustedes lo que me gustan las palabras. Si además las novelas en cuestión son inteligentes y divertidas, ¡para qué más! Recomiendo esta saga sin ninguna reserva.

Por cierto, la foto corresponde a un videojuego de mucho éxito basado en las aventuras de nuestro Geralt. Se hizo una película también, pero el autor abomina de ella, o sea que mejor me callo.

Alberto Arzua