No hay que dejar los libros en manos de los intelectuales
Mucho ruido y pocas nueces
Pelis / 31 Octubre 2006

Nunca he sido partidario de las adapataciones que te cambian la época, la vestimenta, y que desvergonzadamente juegan con la escena y manipulan a los actores de forma que no fue pensada inicialmente por el autor.  Eso es algo que sólo se puede perdonar cuando sale tan bien como en esta adaptación de Kennet Branagh