Archivo de la categoría: Poesía

El pájaro escondido en un museo

En las primeras horas de este mundo vio el pájaro azul cómo un Dios iracundo expulsó del Paraíso a su matrimonio fundador.

Y dejó en ese momento de cantar por si la ira fulminante del Todopoderoso le alcanzaba.
Corrió a esconderse en un árbol de pobladas ramas, plenas y exuberantes, huyendo del veneno.
Intentó evitar así la tentación de picar con placer la fruta de la trampa y que acabaran sus plumas con el tiempo, por voluntad de Dios, como una naturaleza muerta en un vivo bodegón de Caravaggio.
Hay en nosotros siempre un pájaro escondido.
(…)

“Pájaro del paraíso”, El pájaro escondido en un museo

Editorial Pre-textos
REF.: 1059
ISBN : 978-84-92913-34-3
PÁGS. : 100
PRECIO : 13 €
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Fernando Delgado (Isla de Tenerife, 1947) ha publicado hasta ahora tres libros de poesía: Proceso de adivinaciones (1981), Autobiografía del hijo(Pre-Textos, 1995) y Presencias de ceniza (2001), selección de su obra poética con numerosos textos inéditos.
Es autor de las novelas Tachero (Premio Benito Pérez Armas, 1973),Exterminio en Lastenia, (Premio Pérez Galdós 1979), Ciertas Personas(1989), Háblame de ti (1993), La mirada del otro (Premio Planeta 1995),No estabas en el cielo (1996), Escrito por Luzbel (1981), Isla sin mar(2002) y De una vida a otra (2010).
Periodista en prensa, radio y televisión, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, también publicó en 1994 Cambio de tiempo (artículos y ensayos), Parece mentira(crónica periodístico-literaria) en 2005 y en 2010 un libro de recuerdos,Paisajes de la memoria. Obtuvo, entre otros, el Premio Europa en Salerno en 1986, el Ondas Nacional de Televisión en 1995, por su tarea de difusión cultural en los telediarios de fin de semana de TVE, y el Villa de Madrid de periodismo (Mesonero Romanos) en 2006 por sus artículos aparecidos en El País.

Leiaa

Mil años de poesía europea / Francisco Rico (3)

Se ha dicho muchas veces que la poesía es intraducible. Bien dicho. Repitámoslo una vez más, bien alto: LA POESÍA ES INTRADUCIBLE. Su herramienta son las palabras, su ritmo y su rima, su sonido y sus silencios, su significado evidente u oculto, su relación con otras palabras, con otros sonidos, con otros sentidos lejanos o cercanos, en la misma frase, delante, detrás, al final o al principio del verso… incluso con palabras no pronunciadas pero que surgen como chispas en la mente del lector…. Es un juego tan complicado y sutil (el del alma) con un material tan tosco y delicado (el lenguaje) que un pequeño fallo en su trascripción  puede arruinarlo todo. ¡Qué no hará una traducción!

Para intentar que un desconocedor del idioma en el que se ha escrito una poesía pueda captar algo siquiera de su contenido, los traductores han recurrido a dos técnicas contrapuestas.

Traducción literal. Cogen las frases y palabras y, sin preocuparse de la sonoridad final, las van traduciendo, intentando no equivocarse en el sentido que el poeta pretendía otorgarles.

Traducción libre. El traductor (generalmente otro poeta) intenta reproducir no ya las palabras sino el ambiente y la intención implícita en los versos. Para ello suele inventar nuevas rimas y usar de las palabras con cierta libertad.

Ambas técnicas son defectuosas, y los traductores lo saben, pero sin embargo no pueden hacer otra cosa.

En el primer caso se decide conservar el sentido de lo que se dice, el mensaje, tal y como se expresa, pero resulta totalmente imposible porque el mensaje se encuentra inmerso en la propia música. Si tan sólo hubiera mensaje, tema o argumento, no estaríamos hablando de poesía, sino de narración o ensayo. Y así y todo…

En el segundo caso se opta por crear algo nuevo que inevitablemente refleja las capacidades técnicas y sensibles del traductor. En mi opinión la poesía original queda más difuminada, aunque sea más… digamos… bonita.

En fin, este es un tema acerca del cual se han vertido tantos litros de tinta (y no sólo respecto a la poesía… véase el caso del divino Nabokov y sus deliciosas disquisiciones acerca del tema) que no vamos aquí a descubrir nada nuevo, ni tan siquiera a rozar el problema. Sin embargo, como el propósito de esta web es más práctico que teórico, más de gozar que de pensar, me apetece meterme en harina mediante algún ejemplo

A continuación se exponen dos traducciones diferentes de dos estrofas del poema “Ana” de Paul Valéry, contenido en el magnífico volumen “Mil años de poesía europea” (la edición es, por supuesto, bilingüe) que en esta tercera entrega aquí seguimos comentando. Adivinen ustedes cuál es la traducción literal y cuál la libre.

Versión 1.

Entre las blancas sábanas mezclada, abandonando
El cabello a los ojos con letal languidez,
Ana mira sus brazos lejanos, reposando
Suavemente en el vientre de lunar palidez.

Espira, aspira sombras su garganta serena,
Y, apretando su carne, siente el recuerdo albar
De una boca cansada, de agua quemante llena,
Con el sabor inmenso y el reflejo del mar.

Versión 2.

Ana que se mezcla con la pálida sábana y suelta
Cabellos dormidos sobre sus ojos mal abiertos
Contempla sus brazos lejanos girados con blandura
Sobre la piel sin color del vientre descubierto.

Ella vacía, ella llena de sombra su garganta lenta,
Y como un recuerdo comprimiendo sus propias carnes,
Una boca rota y llena de agua ardiente
Rueda el gusto inmenso y el reflejo de los mares

¿Qué versión creen ustedes que consta en el libro? Si alguien me lo pide, responderé a esta cuestión y trascribiré el poema original en francés. Y si no… pues ya veremos. Permanezcan atentos al próximo capítulo, el cuarto, de estos comentarios del libro Mil Años de Poesía Europea. Hasta entonces.

Alberto Arzua

Gabriela Mistral en verso y prosa. Antología

Una completa antología de la escritora más popular y querida de Chile.

La antología definitiva de la obra de Gabriela Mistral, que reúne íntegros los cuatro libros de poesía que publicó en vida: Desolación, Ternura, Tala Lagar. A ellos se suman inéditos poéticos de obras programadas que no llegó a publicar en vida, tales como Poema de Chile Lagar II; una selección de otros poemas inéditos y dispersos y muestras variadas de su prosa.

Esta edición conmemorativa, preparada por el académico chileno Cedomil Goic, uno de los principales estudiosos de la poeta, se completa con estudios de académicos de diversos países y de especialistas en la obra de la poeta: Gonzalo Rojas (Chile), Carlos Germán Belli (Perú), Adolfo Castañón (México), Bruno Rosari o Candelier (República Dominicana), Pedro Luis Barcia (Argentina), Darío Villanueva (España), Santiago Daydí-Tolson (Universidad de Texas), Grínor Rojo (Universidad de Chile), Ana María Cuneo (Universidad de Chile), Mauricio Ostria (Universidad de Concepción), Adriana Valdés (Chile) y Mario Rodríguez (Chile).

Además, la edición presenta una bibliografía esencial, un glosario de voces utilizadas en la novela y un índice onomástico.

Editorial Alfaguara

Colección: Publicaciones Académicas RAE-Santillana
Páginas: 854
Publicación: 14/05/2010
Género: Poesía
ISBN: 9788420405599
Precio aprox: 11,50 €

Lucila Godoy Alcayaga, conocida como Gabriela Mistral (1889-1957), es una de las escritoras más populares de Chile. Durante toda su vida compaginó su labor pedagógica con tareas diplomáticas y la creación literaria. El amor, la muerte y el significado del mundo son temas centrales de su poesía, reunida en poemarios como Desolación, Tala, Lagar oTernura. En 1945 recibió el Premio Nobel de Literatura.

Es un artículo de Leiaa

Mil años de poesía europea / Francisco Rico (1)

En un libro de poesía se puede uno hundir como en un pozo sin fondo. Tienes la posibilidad de disfrutar con una poesía entera, con unas cuantas frases, con una frase, con un extracto de frase, con unas pocas palabras… Todo ello a condición de leer sin prisas y sin prejuicios. Abre los ojos, abre el corazón, y que entre lo que quiera.

Este volumen es un recopilatorio de poesía europea dirigido y comentado por un ilustre humanista español, Francisco Rico, filólogo, académico de la lengua, catedrático de literaturas hispánicas medievales, premio nacional de investigación… la persona ideal para dejarse tomar del brazo y adentrarse en el apasionante mundo de la poesía.

Lo que desde este foro haremos de vez en cuando será publicar algunos extractos del libro para deleite de quien desee deleitarse. Aquí va la primera selección.

Fuga de muerte Paul Celan (rumano, 1920-1970)

Leche negra del alba la bebemos al atardecer
la bebemos al mediodía y a la mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos la fosa en los aires allí no hay estrechez
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
lo escribe y sale a la puerta de casa y brillan las estrellas silba
llamando a sus perros
silba y salen sus judíos manda cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad ahora música de baile.
(…)

Para celebrar una infancia Saint-John Perse (francés, 1887-1975)

¡Palmeras…!
Entonces te bañaban en el agua-de-hojas-verdes; y era también
Al agua verde sol, y las sirvientas de tu madre, altas mozas lucientes,
Meneaban sus cálidas piernas cerca de tu temblor…
(Hablo de una alta condición, antaño, entre los trajes, en el reino de
gigantes claridades.)
(…)

Espacio Juan Ramón Jiménez (español, 1881-1958)

(…) Entramos por los robles melenudos; rumoreaban su vejez cascada, oscuros, rotos, huecos, monstruosos, con colgados de telarañas fúnebres; el viento les mecía las melenas, en medrosos, estraños ondeajes, y entre ellos, por la sombra baja, honda, venía el rico olor del azahar de las tierras naranjas, grito ardiente con gritillos blancos de muchachas y niños. (…)
Alberto Arzua

Poemas a la muerte / Emily Dickinson

Este libro es una selección de aquellos poemas escritos por Emily Dickinson sobre el tema de la muerte.

“En la obra de Dickinson hay una modernidad tan radicalmente alejada de sus contemporáneos que sus mejores poemas parecen flechas lanzadas hacia nuestro presente, o más allá. La suya es una poesía del pensamiento, cuya valentía conduce a indagar en lo que literalmente no puede ser pensado o figurado. De ahí que el tema de la muerte, en el que se centra esta selección de poemas, sea para ella una obsesión ineludible, hasta el punto de formar el campo semántico más amplio de su variado corpus.

Hay, en este libro, una Emily Dickinson bien distinta a la imagen dulcificada que de ella se ofrece en ocasiones. Está la Dickinson más oscura, nihilista a veces, silenciada o marginal en otras antologías de su obra, pero también la más atrevida, aquélla cuyo lenguaje es más eléctrico, implacable y visionario: esos ojos destinados a ver lo invisible, más allá de todas las barreras, adornos o disfraces. Los ojos de Emily Dickinson y los nuestros que leen sus palabras, tan asombrosamente lúcidas y nuevas, un siglo y medio después”. RUBÉN MARTÍN

Bartleby editores
Poesía
1ª Edición
978-84-92799-19-0
PVP: 17 €
Año de publicación: 2010
207 páginas
Traducción: Rubén Martín

Emily Dickinson (Amherst, Massachussetts, EE.UU., 1830-1886) está considerada como una de las mejores poetas en lengua inglesa de todos los tiempos. A la grandeza de su obra se le une la oscuridad de su vida personal: a la edad de treinta años se recluyó en la casa familiar y sólo después de su muerte comenzó a salir a la luz el ingente material poético que atesoraba en secreto, con más de 2.000 poemas. La edición completa de su poesía, respetando los manuscritos originales, no se publicó hasta el año 1955.

Leiaa

Martin Fierro / José Hernández

El ser humano europeo aficionado a la literatura oye hablar de Martín Fierro y automáticamente se acuerda de Borges, ya que el genial argentino lo mencionaba con frecuencia. Los lectores adolescentes no sabíamos bien si se trataba de un autor, de un libro, de un concepto… Pues bien, se trata de un poema narrativo bastante populachero. Vaya sorpresa.

Borges lo ha citado,  parafraseado y criticado en muchas ocasiones, pero quedémonos con esta postrera cita de su ensayo El Martin Fierro: “Expresar hombres que las futuras generaciones no querrán olvidar es uno de los fines del arte; José Hernández lo ha logrado con plenitud”.

La edición que me he agenciado por un euro (alianza Editorial, nº 798), comentada por un tal Santiago M. Lugones (personaje difícil, trasunto real del imaginario borgiano) es, en palabras y estilo del indómito Borges, “acaso la mejor”. Es probable, pero me importa un bigudí. Acaso.

Yo, sin saber lo que me iba a encontrar, abrí el tomito y leí:

EL GAUCHO MARTIN FIERRO

Aquí me pongo a cantar
al compás de la vigüela;
que el hombre que lo desvela
una pena extraordinaria
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.

Y me dije, ahí va, qué bonito, qué gracioso, qué bien me lo voy a pasar. Y efectivamente, así fue. Tiene el autor una tremenda facilidad para el pareado.

Y aunque yo por mi ignorancia
con  gran trabajo me explico,
cuando llego a abrir el pico,
tengaló por cosa cierta:
sale un verso y en la puerta
ya asoma otro el hocico

Todo son quejas y desgracias con un punto inocentón.

Es triste a no poder más
el hombre en su padecer,
si no tiene una mujer
que lo ampare y lo consuele;
mas pa que otro se la pele
lo mejor es no tener

No me gusta que otro gallo
le cacaré a mi gallina.
yo andaba ya con la espina
hasta que en una ocasión
lo pillé junto al jogón
abrazandomé a la china

Siempre con el toque chulesco del auténtico gaucho. Así empieza la segunda parte (publicada en 1879), que procreó dado el enorme éxito conseguido por la primera (1872):

Atención pido al silencio
y silencio a la atención,
que voy en esta ocasión,
si me ayuda la memoria,
a mostrarles que a mi historia
le faltaba lo mejor

Tiene bastantes encuentros con indios, siempre con las de perder. Y no es de extrañar, porque…

Allá no hay misericordia
ni esperanza que tener:
el indio es de parecer
que siempre matar se debe;
pues la sangre que no bebe
le gusta verla correr.

También entra unas cuantas veces, más o menos injustamente, en cárceles tremebundas y desoladoras.

Ningún consuelo penetra
detrás de aquellas murallas.
El varón de más agallas,
aunque más duro que un perno,
metido en aquel infierno
sufre, gime, llora y calla.

Donde le infligen castigos de una crueldad infinita:

El mate no se permite,
no le permiten hablar
no le permiten cantar
para aliviar su dolor,
y hasta el terrible rigor
de no dejarlo fumar.

El peor de los cuales, para tan verborréico (y altanero) personaje, es el silencio:

Un gaucho

Pues que de todos los bienes,
en mi inorancia lo infiero,
que le dio al hombre altanero
Su Divina Majestá,
la palabra es lo primero,
el segundo es la amistá.

Y es muy severa la ley
que por un crimen o un vicio
somete al hombre a un suplicio
el más tremendo y atroz,
privado de un beneficio
que ha recebido de Dios.

Y así hasta el final, a lo largo de tropecientas y pico sextinas (hay en el poema, además de 1063 sextinas, 74 redondillas, 48 cuartetas, una décima y cuatro romances), a cada cual más desgarrada, quejosa y chusca.

Propongo la diversión de buscar, entre tanto alarde rimado, los versos que más te lleguen. Es una buena proposición para hacer a los amigos. En la Wikiquote encontrarás más citas, pero nosotros tenemos el librito gratis para ti si lo quieres leer, en nuestro apartado de “Libros Gratis 0€”, arriba a la derecha.  Pincha aquí.

Alberto Arzua

Zumeta / Globo Rojo

Quiero que las palabras tengan vodka

Enorme. Preciso. Escueto. Sincero. Barroco. Profundo. Lúcido. La potencia de esta frase me saltó a los ojos contemplando una exposición en la cual el artista Zumeta ilustraba unos textos publicados en la revista “Globo Rojo” por los internos del Hospital Psiquiátrico San Juan de Dios en Mondragón (Gipuzkoa), el mismo donde vive Leopoldo María Panero, uno de los puntales de la poesía española. El poema completo dice así:

Quiero que las palabras tengan vodka

quiero una manzana negra

En esta dos líneas se encuentra condensado el misterio de la poesía, su atractivo infravisceral. Porque no se trata tan sólo de palabras, frases, ritmos o significados evidentes. Es la mezcla sorprendente (o no tanto) de esos mismos significados, la imbricacion del sonido en una imagen interna y personal… Al igual que las diferentes partes de un cuadro sólo cobran sentido al enfrentarse… De la misma manera en que una exquisita melodía quedaría chata sin sus contrapuntos…

¿Estoy intentando explicar la poesía? Error. Es algo de lo que no se puede hablar. Sólo hacer. O leer.

Hay gatos, hay burros

hay corderos, hay perros

¿tienen culos?

(eso es un asunto muy delicado)

De acuerdo, de acuerdo, ustedes no disfrutan tanto como yo con estas cosas. Observo que falta el charquito a sus pies.

Mañana luz, hoy sombra

pero por lo demás nos cansamos

¿Demasiado sencillo?

Cuando era pequeño, soñaba en verso

ahora que soy grande, me creo más pequeño todavía

Si esto no son haikus, yo soy japonés

No tenía pies, ni ojos, ni cabeza

pero también participaba en el banquete

¿De quién (qué) estamos hablando?

En la c himeneas del sueño

el fuego ilumina ausencias

En el original, la “c” de chimeneas también está separada. Quizá no sean chimeneas, sino himeneas. Deduzco que la “c” está situada en el lugar exacto, se trate o no de una errata.

24 besos multiplicados por infinitos veinticuatro contigo

24 paredes que intentaron acabar con mis 24

Poemas de amor desde el psiquiátrico, poemas de amor multiplicados.

Un rictus de sonrisa

y el músculo que no quiere volver a sus casillas

Pequeña musaraña

Piensas que será efecto de la medicación, pero a lo mejor está hablando de ti mismo.

Todo está preparado para ti

todo el camino mal empedrado

Demoledor. Encima no les vamos a pedir que vean la vida del color de rosa.

¡Cuántos niños piden papel de WC

en las escuelas sin aire!

No lo sé, de verdad que no lo sé, pero seguro que muchos. Yo mismo me encuentro muchas veces pidiendo papel de WC en las escuelas sin aire. ¿Ustedes no?

Por nacer en cada encuentro

y dejarte engañar
Ay! corazón


En fin, por falta de espacio, o más bien de aire, vamos a ir acabando esta reseña, con lo cual se quedan ustedes con las ganas de leer más poesías de psiquiátrico. Además añado la mala noticia de que este ejemplar de super-libro cañero tan sólo se encuentra a la venta en la librería del Museo de Bellas Artes de Bilbao, al módico precio de 15 euros. Se trata de un ejemplar pequeñito (creo que también lo hay más grandecito, pero costará una pasta), plagado de dibujos de Zumeta. Muy bonitos.

Acabemos coherentemente. El título de la cosa es “Ay! Corazón”, tal cual. Lo acabo de ver. Más datos. Imprenta: Leitzaran Grafikak, S.L. Martin Ugalde Kultur Parkea. Andoain (Gipuzkoa – Spain).

Alberto Arzua