No hay que dejar los libros en manos de los intelectuales
806 Sólo para adultos / Luis Gutiérrez Maluenda
Negra / 22 Mayo 2013

Escribí sobre “Mala hostia” . Acabo de leer otra novela de Luis Gutiérrez Maluenda: “806 Sólo para adultos”. Ahí tenéis otra novela interesante, sugerente, de comparaciones-metáforas graciosas, exageradas y que muestran la personalidad, un tanto disparatada, del detective protagonista (Basilio Céspedes “Humphrey”), al que se suma un ex-policía (policía de vocación), una “típica” secretaria y un par de personajes sacados de cualquier esperpento. Se trata de desentrañar el misterio contenido en un extraño suceso que hace el caso atractivo desde el principio: un hombre “despierta” sin saber quién es y con un maletín en el que se pueden contar hasta 400.000 euros, una par de bolsas de coca y una pistola. El es el primer sospechoso de la muerte de una telefonista echadora del tarot que cree que el mundo se puede arreglar aún. Un par de textos: “Me gusta vivir donde vivo […]. Como me contó el fulano que me alquiló el piso: “Tiene las mejores vistas de Barcelona, eso de ahí delante es el meublé más concurrido de la ciudad, solo que te sientes en el balcón a ver la cara de felicidad que pone la gente cuando sale, te ahorras el cine; ahí vienen a follar tanto…

Peores maneras de morir / Francisco González Ledesma
Negra / 4 Abril 2013

Acabo de terminar “Peores maneras de morir”, de Francisco González Ledesma, la última novela (¿por ahora?) del comisario Méndez. Me he prometido a mí mismo leer las anteriores de la serie. Esta hace el número 11. Novela negra de las buenas. Méndez es un investigador full-time, sin horario ni descanso, bordeando siempre la ley (pero, por el otro lado, por el la ilegalidad; es decir: a veces llega a ser legal). Y, sin embargo profundamente respetuoso con la ley… de la calle, una ley en la que él cree. La calle de verdad, no la de la estadística del ayuntamiento. Se mueve en una Barcelona que nada debe tener que ver con la del turismo, a no ser que por turismo entendamos ese desplazamiento geográfico de los inmigrantes sin, generalmente, papeles, el de las viejas (o nuevas) prostitutas que deben cambiar de barrio cuando la ciudad se mueve, o el de las mujeres, generalmente, del Este que deben pagar con la esclavitud sexual (y con el resto de las otras esclavitudes) su temerario deseo de vivir su libertad en un país más “interesante” que el suyo. Todo eso y más: intriga de la buena, prosa desmedida y hermosa, acción, reflexiones,…

Las niñas perdidas / Cristina Fallarás
Negra / 13 Marzo 2013

No sé si existirá el subgénero “novela sucia”. Nunca he oído hablar de él, pero habrá que empezar a pensar en crearlo. Cada vez es más frecuente que llegue a mis manos una novela basada en un crimen “sucio”, tan sucio que es capaz de manchar hasta el propio concepto de “humano”. Son novelas que sin perder de vista el ambiente, la sociedad en la que tiene lugar el crimen, sin dejar de ser críticas con esa sociedad, ponen el foco iluminando preferentemente a unos individuos que matan sin ningún objetivo que se encamine a mantener o a adquirir un status social, político o económico. Simplemente satisfacen sus propios apetitos. Sin embargo, tampoco buscan un análisis sicológico del criminal. Son asesinatos generalmente sádicos que buscan el placer, ensuciando todo lo que de humano pudiera haber en ellos y en sus víctimas: la pederastia más brutal, el abuso infantil que acaba, incluso de la manera más cruel y vejatoria, con la vida de quien lo sufre. Y, si en la novela negra (Markaris, por ejemplo) a veces llegamos a simpatizar con los asesinos a sueldo, en estas que llamo “sucias” deseamos que el asesino sea castigado lo más rápido y atrozmente…

Mala hostia / Luis Gutiérrez Maluenda
Negra / 14 Enero 2013

Siempre hay una tarde de sábado lluviosa y perezosa; unos ratos después de cenar y antes de dormir en los que la perspectiva de la televisión no hace sino aburrir ya de antemano; un domingo de pijama; o un viaje largo y solitario… siempre hay unos ratos en los que se echa de menos una “bonita” lectura, relajante y compañera. “Mala hostia” es una novela de detective; a la antigua usanza: con tiros, mamporros, borracheras, mujeres, buenos y malos, pobres y ricos, … Ocurre en Barcelona, alternando los barrios más lumpen con los hábitats propios de la alta burguesía catalana. Su actualidad (local y temporal) es probablemente una de las pocas cosas que la distinguen de los clásicos, años 30 y Chicago. Los negros se han convertido en árabes y los chinos en “sudacas”. Por lo demás, todos los ingredientes para pasar un buen rato. Sin más (que se dice ahora). Sin otra complicación. Cosa que se agradece un sábado de tarde gris, un día de viaje largo o una noche sin mejores perspectivas. ? En http://elblogdeabasolo.blogspot.com.es/2011/03/mala-hostia-luis-gutierrez-maluenda.html LA NOVELA: Atila es el detective duro, machista, alcohólico y mujeriego, que vagabundea por el barrio del Raval de Barcelona, donde malvive resolviendo…

Liquidación final / Petros Márkaris
Costumbrista , Negra / 28 Noviembre 2012

Dios mío! Lean, lean, vds. Liquidación final no es novela para sujetos impresionables, débiles de carácter o pusilánimes. Pero, los indignados, hastiados, cabreados, sufridores de esta y otras crisis, vapuleados, etc. tienen aquí la novela que se merecen. La cosa empieza tal que así: Le avisan a Jaritos de que han encontrado a cuatro mujeres de avanzada edad (entre 63 y 70 años, luego no tan avanzada) muertas. En el primer contacto ocular, aparece una nota que dice algo así como esto: nos han rebajado la pensión; cuando hemos ido al médico, estaba de huelga (porque a él también le afectaban los recortes); hemos tenido que ir al privado, nos ha hecho una receta y, cuando la hemos presentado en la farmacia, el farmacéutico nos ha dicho que ya no fiaban más dinero a la seguridad social, que no les paga y que si queríamos la medicina teníamos que pagarla. Hemos decidido dejar de ser una carga para la sociedad, para la seguridad social y para todos, así que ahora mismo nos suicidamos. Impresionante, ¿verdad?. Pues éste es el comienzo de la última novela de Petros Márkaris, la segunda de una trilogía que va a dedicar a la crisis helena….

Paisaje de otoño / Leonardo Padura
Negra / 20 Noviembre 2012

Cuando termino de leer una novela negra, en la que la “trama detectivesca” marca la tensión de la lectura, y pienso en escribir en el blog una pequeña “reseña”, siempre me asaltan las dudas de qué decir sin descubrir al posible futuro lector ni un ápice de lo que va a ocurrir. Vamos, sin darle ni una sola pista de quién es el asesino. Así que he revuelto un poco en Internet y he encontrado este pequeño texto que resume muy bien y brevemente lo que yo hubiera podido escribir. Os lo trascribo: “Mario Conde ha decidido dejar su trabajo como investigador policial en los días que un devastador huracán recorre el Caribe con la intención de atravesar la isla. Mientras, un exdirigente cubano, exiliado en Miami, regresa por unos días a Cuba y su cadáver, mutilado, aparece a la orilla del mar. La condición para que la renuncia del Conde sea aceptada es que esclarezca el asesinato de Miguel Forcade y, en la búsqueda del criminal, se ve envuelto en turbias historias de tráfico de influencias, de malversación de obras de arte y de diversos niveles de corrupción. Un magnifico cuadro de Matisse, “Paisaje de otoño” parece ser la…

Adiós Hemingway / Leonardo Padura
Negra / 16 Noviembre 2012

Sin palabras.  Así me he quedado. Probablemente, cuando se lee algo tan bueno, tan “redondo”, se le agolpan a uno dentro tal cantidad de ideas, de sensaciones, sentimientos,… que para que salgan en orden haría falta algo mucho más amplio que un papel y un bolígrafo (el mar, ¿quizás?) porque estos medios son tan reducidos, tan estrechos que sólo sirven para que se forme un gran tapón. Padura consigue un canto a la amistad ( y a algo más) sin atisbos de ñoñería o malentendidos, mientras trata de destripar la verdad (que nunca alcanzará, como ya había profetizado en el comienzo de la novela) sobre unos huesos aparecidos en la vieja mansión santiaguina en la que Hemingway vivió casi al final de su vida. Al hilo de ello querrá conocer la verdadera dimensión humana de Hemingway y sus sentimientos hacia él. Sin mentiras. Sin ocultarse nada. Y, mientras lo hace, deja caer una visión crítica, ácida y muy poco abierta a la esperanza sobre unas cuantas cosas. Incluida la literatura. Adiós Hemingway de Leonardo Padura se sale de lo que suele ser normalmente una novela negra, (pero tiene todos sus ingredientes) para convertirse en un novelón sin adjetivos. Andrés López