No hay que dejar los libros en manos de los intelectuales
Cuentos de Alberto Arzua
Ebooks / 30 Noviembre 2008

Alberto Arzua es un pintor impresionista de cuentos, si te acercas al cuento ves brochazos gordos de colores chillones, pero luego la impresión de conjunto es casi costumbrista, detallada y familiar. El feminismo lo inventó Luc Tonton Feminois (pronunciado feminuá) el dí­a en que se cansó de la pesada de su mujer y le dijo: – ¡Te abandono! ¡Prepárame la maleta! Arzua es ante todo un observador-traductor. Ve lo que pasa, lo que piensa la gente, y lo pone para que tú lo entiendas. Porque es que cada cual tiene su propio lenguaje de pensar. Luego nos comunicamos en uno común (común… comun-icar), pero pensamos todos a nuestra bola, y él utiliza una especie de traducción instantánea pensamiento-cuento. O sea: ve una escena real, de la que tú puedes no entender nada o no hacer caso porque no te importa un pito, pero te la pone en una parábola y entonces sí­, entonces a) te entretienes y b) te enteras de lo que te pasaba desapercibido. Dos guionistas de televisión charlan en una cafeterí­a. – ¿Te pasó algo ayer? – No. ¿A ti? – Tampoco – ¿Y qué ponemos? A veces se va mucho por los cerros de Úbeda, pero…