Category: Aventura
Doctor Zhivago / Boris Pasternak
| 15 mayo 2013 | Posted by elbotones under Aventura |
El 10 de febrero de 1890 nació en Moscú Borís Pasternak.
Poeta lírico de gran aliento, traductor de emociones; un buen día Boris Pasternak decidió emplear la prosa para narrar tiempos idos, añoranzas que este artista -acusado por el poder soviético de antisociable e insignificante- hizo volver a la vida: hechas poema. Un poema épico.
En efecto, en esta narración del Premio Nobel de Literatura 1958 se funden, se mezclan la guerra, el amor -especialmente el triangulo amoroso entre Yuri, Antonina y Lara-, la ambición, la intriga, la cobardía, la nobleza, la religión, el amor a Cristo y la traición. En muchos sentidos es una novela que se plasma dentro de un simbolismo tardío. A pesar de ser concebida y escrita en la oscuridad de un régimen dictatorial, inasible, escapa a las manos de los censores, aflora luminosa, libre y triunfal al mundo occidental, y en los Estados Unidos de América es acogida con gran entusiasmo. Pasternak, pues, es en la literatura un anticipo de Gorbachov en la política. Y se convierte en ídolo, en plena guerra fría, del odiado país capitalista. Todo un pecado que impedirá a Pasternak gozar de la fama mundial y de las regalías respectivas, las cuales, según Stephen Vizincsey en su libro Verdad y mentiras en la literatura, las gozó un editor italiano.
Las grandes obras literarias siempre han sido fuente argumental de peliculas: Don Quijote de la Mancha, Los Tres Mosqueteros, Los Miserables, Madame Bovary, Anna Kerenina, Naná y mil más; pero El Doctor Zhivago, recreado en el Séptimo Arte, alcanza un lugar preponderante en la historia del cine. El Tema de Lara, fondo musical de la cinta, se asocia a las bellas imágenes: rostros y paisajes, pero cobra vida propia e independiente. Desde luego, siempre quedará flotando en el aire la pregunta: ¿Qué es mejor: el libro o la película? A mí, en lo personal, me gustan ambos, pero creo que el final del libro de Pasternak es muy superior al The End de Hollywood, sobre todo, porque a pesar de que el texto se va construyendo como un fresco en el que uno puede comenzar a observarlo desde cualquier ángulo, tiene unas premisas que el escritor construyó con lógica, a la que le corresponde el final magistral que logra el autor moscovita.
Pero el lector siempre será libre y soberano para decidir estas cuestiones.
Matías Antonio Ocampo Echalaz
El viejo y el mar / Ernest Hemingway
| 14 mayo 2013 | Posted by elbotones under Aventura |
Ernest Hemingway: aprender a luchar contra la adversidad.
Matías Antonio Ocampo Echalaz
22-11-63 / Stephen King
| 11 octubre 2012 | Posted by Alberto under Aventura, Ciencia Ficción, Narrativa |
Primer libro que leo del ínclito Stephen King, maestro del terror y de otras hierbas. Precisamente esta novela pertenece a esas otras hierbas, pues en ella se nos narran las peripecias de un profesor que emprende una serie de viajes al pasado, siempre al mismo punto del pasado, con la intención de arreglar ciertas maldades que por allí se produjeron, a ver si así mejora nuestro presente. Noble intención. Uno de sus principales objetivos estriba en impedir un asesinato que se cometió el día del título (véase portada).
Y le empiezan a pasar cosas al tal profesor. Y descubre maravillado las características del pasado. Y aborrece del humo de cigarrillos que apesta cualquier lugar cerrado. Y se enamora antes de haber nacido. Y esas cosas de la imaginación que suelen bordar los buenos escritores. Porque… ¡Atención!…
Stephen King es un excelente narrador. Excelente, y no quito ni una equis. El libro tiene más de 800 páginas y no te aburres en ningún momento, siempre estás pendiente de lo que va a pasar a continuación. Además, todo lo que sucede es interesante. Incluso la historia de amor donde, a pesar del tópico convencionalismo de la chica perfecta, el autor logra que sueltes alguna lagrimita.
Cuando un libro es bueno, es bueno. Y hay que decirlo. Aunque sea un best seller. Además de deleitarnos con las variadas aventuras de su protagonista, Stephen King se explaya en multitud de opiniones, comentarios y descripciones subjetivas que siempre tienen algún interés. Este tío no tiene un pelo de tonto. Gusta leerle, de verdad.
Como el tema es un poquillo de ciencia ficción sería lógico comparar el juego que le da al viaje en el tiempo con lo que podrían hacer especialistas en tales cuestiones. Pasas parte del libro pensando si no se podría haber exprimido el tema mucho más. Pero luego te das cuenta de que no, de que el Stephen le ha pillado a la cosa de modificar el pasado para modificar el presente (absurda y, por tanto, con infinito juego) el punto justo. Ni más ni menos; lo que necesita su narración. Justo de sal.
Y voy a colocar aquí dos citas de un tono poco frecuente en la novela, muy lindas, para que se vea su amplitud de registros.
Amor mayor.
Mimi y yo pasamos muchas noches agradables en los Candlewood. A veces lo único que hacíamos era ver la tele en pijama antes de acostarnos, pero a cierta edad eso puede ser tan bueno como todo lo demás- -Esbozó una sonrisa llena de tristeza-. O casi. Nos dormíamos escuchando a los grillos. A veces algún coyote aullaba, muy en la distancia, en las praderas de salvia. A la luna, ¿sabes? De verdad que lo hacen. Aúllan a la luna.
El prota está de bajón.
Por un momento todo estuvo claro, y cuando eso pasa uno ve que el mundo apenas existe en realidad. ¿No lo sabemos todos en secreto? Es un mecanismo perfectamente equilibrado de gritos y ecos que se finjen ruedas y engranajes, un reloj de sueños que repica bajo un cristal de misterio que llamamos vida. ¿Detrás de él? ¿Por debajo y a su alrededor? Caos, tormentas. Hombres con martillos, hombres con navajas, hombres con pistolas. Mujeres que retuercen lo que no pueden dominar y desprecian lo que no pueden entender. Un universo de horror y pérdida que rodea un único escenario iluminado en el que los mortales bailan desafiando a la oscuridad.
Libro muy, muy recomendable como lectura veraniega. ¡Pero no esperes al próximo verano, hombre (o mujer)!
La torre oscura (I) El pistolero / Stephen King
| 25 septiembre 2012 | Posted by Alberto under Aventura, Ciencia Ficción, Fantasía, Narrativa |
En las multitudinarias e inacabables reuniones del consejo redactor de esta página de ustedes (Libros Morrocotudos) se plantea reiteradamente la cuestión de si habría que ocuparse también de los libros que no nos parecen tan buenos. Es mi opinión que si alguien viene a buscar una opinión acerca de un libro determinado, también le resultará útil una opinión negativa, valga la opinión.
Así que ya saben ustedes de qué va este comentario: este libro no me ha gustado. ¿Por qué? Porque el autor, olvidando parcialmente sus tremendas habilidades narrativas, pretende enjaretarnos sus muy respetables teorías filosófico-cuánticas. Vale, Stephen, pero no lo hagas en una novela de fantasía, que nos acabamos aburriendo. ¿Recuerdan ustedes Resurrección, De Tolstoi? Pues eso.
Sin más, ésa es mi opinión acerca de este primer volumen (y van ocho) de la serie La torre oscura. Ni pienso leer ninguno más.
Además de habilidades narrativas quiero que conste que el King también tiene habilidades escritoriales. Dos ejemplillos:
Curiosa comparación.
Caminaron lentamente hacia el patíbulo, y las aves se remontaron indignadas, graznando y revoloteando en círculos como una iracunda turba de campesinos desposeídos.
¿Qué será el “arco de movimientos pardos”?, te preguntas
Allí, entre ellas, fue donde el pistolero vio un arco de movimientos pardos. Desenfundó, disparó y tumbó al conejo antes de que…
Danza de dragones / George R.R. Martin
| 2 agosto 2012 | Posted by Alberto under Aventura, Fantasía, Narrativa |
Quinta y, al parecer, antepenúltima entrega de la estupendísima saga Canción de hielo y fuego. Siguen las aventuras, las sorpresas, los proteicos personajes, las crueldades, el sexo, las ominosas amenazas, el terror… Sigue, en general, el tono glorioso y palpitante de los anteriores libros. Pero me gustaría hacer un par de comentarios.
A este volumen le cuesta arrancar. A los numerosos protagonistas les pasan cosas, cierto, pero a cámara lenta, sin que te llegue a enganchar verdaderamente la lectura, por lo menos durante una gran parte del libro. Quizás tenga que ver en esto la nutridísima nómina de personajes y la necesidad del autor de ir recordando cada poco de dónde vienen y el porqué de sus acciones. Hecho de menos, en este sentido, un resumen de lo sucedido hasta el momento, porque a cualquiera que no sea un friki de la serie se le olvida lo que hizo o dejó de hacer Pepito Matabichos hace algunos años, que fue cuando leíste los anteriores tomos. Las exhaustivas genealogías finales no hacen sino liarte miserablemente.
Y, por otro lado, no estoy seguro de si la enormidad del proyecto redunda en su beneficio. Como seguidor de la serie y dados los planteamientos actuales, veo necesarios unos veinte o treinta volúmenes, al ritmo actual, para saciar mi afán de conocimientos y que las aventuras alcancen todo su recorrido. Pero esto no es posible debido a la tan habitual mortalidad física del inmortal autor. La cosa está tomando unas proporciones tan épicas que cualquier final imaginado va a dejar insatisfecho a todo el mundo. No creo que esto preocupe a George, pero a mí sí. Ya me estoy empezando a mosquear.
Resumiendo, que se me está haciendo largo pero desearía que no acabara nunca. En su fase final esta Danza de dragones se pone más ágil y cachonda… pero ya te pilla algo cansado. Autor, un consejo: aligera la trama y no saques tochos por sacar.
Recomendable, por tanto, para los que hayan leído las cuatro anteriores novelas (hay que saber lo que pasa). Quizá el más flojo de la serie. Y de los dragones no digo nada, pero el tono realista con que los trata es de lo mejor del libro.
La estación de la calle perdido – China Mieville
| 11 mayo 2012 | Posted by Alberto under Aventura, Ciencia Ficción, Fantasía, Léeme, Novela |
Al leer este libro te da la impresión de estar metido dentro de un cómic imposible, un cómic que ningún dibujante sería capaz de reflejar, un cómic tan monstruoso, tan enorme, tan desaforado, que muchas veces tienes ganas de dejar la lectura por no seguir compartiendo unos horrores que sobrepasan con mucho la capacidad emocional del ser humano. Porque aquí no se trata solo de seres humanos sino de monstruos de toda calaña, muchos de ellos sencillamente inimaginables, cuyas motivaciones te cuesta llegar a entender y cuyas crueldades sin límite quizá lleguen a divertir al típico adolescente mitómano. Pero yo ni soy adolescente ni mitómano, o sea que lo que siento es que me rebasa la grumosa y desmesurada magnitud de este proyecto posmoderno.
Y eso que el libro es bueno. Aunque exagerado, sí, muy exagerado, excesivo… Y no es que la exageración esté mal en sí, pero una exageración tan exagerada, truculenta y en cierta medida repetitiva acaba colapsando la capacidad receptiva del lector. Veamos algunos de los adjetivos favoritos del autor:
Obsceno, mohoso, mórbido, hediondo, mezquino, podrido, cavernoso, babeante, coagulante, ajado, descompuesto, inconcluso, turbio, polvoriento, destartalado, precario, titánico, abrupto, impío, exhumado, pugnaz, humanoide, terrorífico, despreciable, cavernícola, patético, herrumbroso, híbrido, salvaje, horrendo, tortuoso, ofídico, oleoso, siseante, exhausto, indigno, peligroso, venenoso, esquelético, mugriento, grotesco, hirsuto, deforme, doliente…
Adjetivos que, utilizados convenientemente:
Lechosos conglomerados de flema, fría mucosidad blanca, masa de mortero y esputo, gruesas sombras depredadoras, mugre orgánica, eructos clorados, ampolladas erectas como una ola ósea…
forman expresiones en general bastante conseguidas. Lo que sucede es que tanta oscuridad supurante, deforme e infecta va haciendo mella en el lector, dejándolo casi tan exhausto como a sus propios protagonistas.
Sin embargo merece la pena leerse, aunque tan solo sea porque el escritor salpica las páginas con frecuentes ramalazos de genio. Veamos algunos ejemplos.
Un profesor frustrado:
Había abandonado la universidad hacía diez años, pero solo porque, para su desgracia, comprendió que era un pésimo profesor. Había visto las expresiones confusas, había oído los frenéticos gimoteos de los estudiantes aterrados…
Amor entre distintos.
Desde debajo de su sombra extendió sus hermosas, pequeñas, inútiles alas de escarabajo. Lin acercó la mano de Isaac a las alas, invitándole a acariciar su fragilidad, totalmente vulnerable, en una expresión de confianza y amor sin parangón entre las khepri. El aire entre ellos se cargó y el pene de Isaac se endureció.
Viviendo entre agua contaminada.
Se sabía de golfillos que, rebuscando en este tremedal descolorido en busca de tesoros, habían comenzado a hablar lenguas muertas hacía mucho, o habían encontrado langostas en su pelo, o se habían difuminado lentamente hasta volverse traslúcidos y desaparecer.
La ley rehace a los malvados.
Era un desvalijador frustrado que se había negado a testificar contra su banda; el magistrado había ordenado que su silencio fuera permanente, por lo que le habían quitado la boca, sellándola con carne inmaculada. Para no tener que comer purés absorbidos por la nariz, Joshua se había abierto otra vez la boca, pero el dolor le había hecho temblar y lo que tenía ahora era una herida fláccida, rasgada, inconclusa.
Bonita descripción de un viento simple y cotidiano
Las corrientes de aire se ajustaban a su presencia, lo investigaban como tentáculos y provocaban remolinos de polvo a su alrededor.
Curiosa comparación.
Pasaron por una puerta de la que de repente emergió un sonido enervante, como la angustia apagada de las máquinas.
Calor-pequeño: elegante.
Algunos eran rehechos orgánicos, con garras, cornamenta y retales de músculo injertado, pero en su mayoría se trataba de mecánicos; el calor de sus calderas hacía que la sala se empequeñeciera.
Si no puedes mirar directamente al enemigo, usa espejos.
Shadrach estaba mirando fijamente sus espejos. Tenía el brazo izquierdo alargado hacia atrás, apuntando con el arma taumatúrgica a la polilla asesina.
Escena típica (de este libro):
Derkhan apartó la mirada, asqueada, mientras el avatar ignoraba placidamente el modo en que el afilado metal provocaba profundos desgarrones en su carne y la sangre espesa y gris se derramaba en espesos borbotones sobre su piel putrefacta.
Diré que en su primera parte, planteamiento, personajes y argumento, la novela me fascinó. Y como los logros argumentales e imaginativos, al igual que los puramente literarios, se mantienen a lo largo de la trama, hay motivos para congratularse con este escritor… si no fuera por el cansancio, repito, a riesgo de cansar.
De todos modos creo que intentaré leer los siguientes volúmenes de esta trilogía (que lo es). Para ver qué pasa y para seguir descubriendo buenos y brillantes momentos en los tochazos (éste, de más de 600 páginas).
(perdonen por la longitud de este comentario; algo se me debe de haber pegado… gangrenosamente).
El nombre del viento – Patick Rothfuss
| 12 marzo 2012 | Posted by Alberto under Aventura, Ciencia Ficción, Fantasía, Léeme |
Patrick es un recién llegado al mundo de la ficción fantástica y, como todos los recién llegados que se precien, lo hace pisando fuerte. Pisa muy fuerte en publicidad, marketing, merchandising y exageraciones varias donde se le compara con los más eminentes escritores del género. Y, lo siento, pero no. Ha pretendido seguir la estela de los exquisitos tochazos de Canción de Hielo y Fuego, yo creo que más que nada para forrarse a tanto la página. Y lo ha conseguido en términos monetarios, parece ser, porque en artísticos deja mucho que desear.
No es que sea malo del todo, no. El chico no escribe mal y tiene alguna que otra idea válida (pocas y poco originales) pero la narración en general peca de morosidad y de sosera. Quizá quien no haya leído mucho lo considere una obra maestra, pero mi experiencia me dice que quien no ha leído mucho se conforma con poco (está muy extendida la idea de que para leer un buen libro tienes que aburrirte), precisamente porque no puede comparar con obras verdaderamente excelentes (la anteriormente comentada, las de Jack Vance, Philip K. Dick, Sapkowski… y todos los magníficos que aún me quedan por descubrir, deo gratias).
En la segunda mitad del libro te aburres soberanamente y te planteas en serio si dejar de leer. La última escena, por cierto es totalmente fallida y absurda. Las repeticiones, tanto en situaciones como en ideas, son excesivas. Algunos personajes son tan planos como los de los cuentos de princesas sin princesas.
La única frase destacable que he encontrado es una curiosa reflexión acerca de la poesía:
Recuerda esto, hijo mío, aunque olvides todo lo demás: un poeta es un músico que no sabe cantar. Las palabras tienen que encontrar la mente de un hombre si pretenden llegar a su corazón, y la mente de algunos hombres es lamentablemente pequeña. La música llega al corazón por pequeña y acérrima que sea la mente de quien la escucha.
Y eso es todo. Me ha quedado la sensación de tiempo perdido. Muy corto tendré que estar de suministros como para que me lance a leer la segunda parte (dicen que habrá tres). Resumiendo, si te lo quieres pasar regular, léete esta novelota, pero si te lo quieres pasar bien, rebusca entre los cientos de recomendaciones fantásticas que encontrarás en este mismo blog.
La Flecha Negra / Robert Louis Stevenson
| 7 enero 2012 | Posted by Igor under Aventura |
Esta gran novela de aventuras ambientadas en la Edad Media ha tenido y tiene una influencia directa en toda una generación de escritores de fantasía épica, especialmente entre los anglosajones. Leyendo Canción de Hielo y Fuego lo pensé, por ejemplo. A veces tenía la sensación de pasear por los oscuros bosques de Tunstall en lugar de Invernalia. ¿Está un poco olvidada La Flecha Negra? Si te gustan autores como Kipling, Tolkien, George R.R. Martin o Wells, ¡agarra esa flecha voladora!
«Zumbó la flecha en el aire como un avispón enorme (…) No se movía una hoja. Las ovejas ramoneaban plácidamente; los pájaros habían vuelto a posarse. Pero en el suelo yacía un viejo con una flecha de veintisiete pulgadas en la espalda.»
R.L. Stevenson parece que pudiera acometer cualquier empresa. Desde el terror y el análisis del alma humana de Dr. Jekyll and Mr. Hyde, una novela contemporánea de su tiempo, hasta este libro, ambientando en la Guerra de las dos Rosas (la blanca de York, la roja de Lancaster), en la fascinante Inglaterra feudal. The Black Arrow cuenta el paso de la adolescencia a la edad adulta de su protagonista, Richard Dick Shelton, forzado por la violencia y la permanente injusticia que imperan en su condado, gobernado con mano de hierro por uno de los mejores malos de la literatura (¡y recordad al señor del loro, también de Stevenson!), Sir. Daniel Brackley, que bien merece un capítulo aparte, y es además el tutor del joven Dick.
Así, en este camino y descubrimiento del mundo, el inocente Dick Shelton inicia un periplo que lo llevará a convertirse en caballero, en un final salpicado por la sangre de una de las mejores batallas narradas en una novela, la de Shoreby. Una batalla que es todo un manual de cómo narrar batallas.
«Y ahora los peones de la plaza retrocedieron a la carrera en todas direcciones. Los jinetes, que habían estado aguardando en fila de a dos, picaron espuelas de repente, convirtiendo su flanco en su frente y, veloces como la víbora al morder, la larga columna vestida de acero se lanzó sobre la deshecha barricada.».
Y tras alcanzar la gloria, el joven reacciona de un modo un tanto extraño, en el que Stevenson ofrece una conclusión atípica e inteligente. También, como en el Dr. Jekyll, hay una reflexión moral.
Entremedio, una historia de amor muy lograda, convincente, con una dama muy diferente a las que pueblan los cuentos de hada de Disney, que tanto mal han hecho a la humanidad. El encuentro con los emboscados, arqueros feroces de flechas negras capitaneados por John Amend-all, una historia de venganza, el desencanto al descubrir qué sucio puede ser el mundo, la voluntad de un hombre en reestablecer eso de lo que andamos cojos, la justicia. El capitán Arblaster, un secundario impagable, y un sinfín de escenas dotadas de dos cosas importantes para hacer que una lectura sea amena: intensidad y credibilidad. Pues casi toda la narración parece extraída de una realidad, aunque lejana. Una novela catalogada de juvenil pero que es para todos los lectores.
¡Ah! Pero, ¿no he mencionado el misterio que esconde esas malditas flechas negras? En las saetas se puede leer:
Tenía en el cinto cuatro flechas negras por las cuatro penas que he soportado
y para los cuatro hombres malvados que nos tiranizan y nos atropellan
Una dio en el blanco, una ya acertó pues al viejo Appleyard muerto lo dejó.
Otra, Master Hatch, para vos,
no miento por quemar Grimstone hasta los cimientos.
A Oliver Oates otra irá a parar que a Sir Harry Shelton mandó degollar.
Y para Sir Daniel la cuarta será y todos dirán que bien hecho está.
Cada cual tendrá lo que ha merecido una flecha negra por cada maldad y ahora caed de rodillas, rezad
¡porque ya estáis muertos, vosotros, bandidos!.
Como apunte final, decir que el autor escocés traza hacia el final del libro un personaje formidable. Ni más ni menos que Ricardo III; el último rey de la casa de York y el último muerto en batalla. William Shakespeare lo maltrató, presentándolo como un cobarde, nada más lejos de la realidad. Richard III fue un militar experto y temerario. Ya se sabe que la historia la escriben los vencedores, como en el caso de griegos y persas. Y ya se sabe, que, muerto Ricardo III “el jorobado”, llegaron los asquerositos de los Tudor.
El temor de un hombre sabio / Patrick Rothfuss
| 27 noviembre 2011 | Posted by Leiaa under Aventura, Estrenos, Novela |
«La publicación de El temor de un hombre sabio puede haber tardado más de lo previsto, pero definitivamente ha valido la pena esperar. Comparada con El nombre del viento, El temor de un hombre sabio contiene todo los elementos que han convertido la primera novela en un éxito de masas, e incluso consigue engrandecerlos, mejorarlos y hacerlos más gratificantes. Cualquiera que haya disfrutado con El nombre del viento quedará maravillado por El temor de un hombre sabio; este libro es mucho mejor. Incluso diría más: no me cabe la menor duda de que El temor de un hombre sabio se convertirá en una de las mejores novelas fantásticas del año. En cuanto al tercer y último volumen de la saga Crónica del asesino de reyes, Patrick Rothfuss puede tomarse todo el tiempo que necesite para acabarlo. Si El temor de un hombre sabio no se convierte en un espejismo, la espera habrá valido la pena.»
Fantasy Book Critic
El temor de un hombre sabio
El hombre había desaparecido. El mito no.
Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar.
Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda.
Todos los lectores que se dejaron cautivar por la magia de El nombre del viento ansiaban leer esta novela: El temor de un hombre sabio, el segundo día de la historia de Kvothe. La espera ha terminado, y ha valido la pena.
Comienza el segundo día, y Kvothe –héroe y villano de miles de historias que circulan entre la gente- retoma su narración en el punto donde la dejó al final de El nombre del viento: en la Universidad. De allí deberá partir en busca del nombre del viento y de fortuna, en pos de esas historias escondidas en libros polvorientos o que se relatan junto a una hoguera en el camino o en una taberna, y que cada vez le acercan más al día en que podrá vengarse de los Chandrian.
Una formidable narración que vuela a lo más alto de la literatura fantástica para atrapar tanto a los exigentes aficionados al género como a los lectores que simplemente busquen perderse en una historia escrita con maestría, que sorprende y emociona.
Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 1216
ISBN: 978-84-01-33720-8
Precio aprox: 24,90 €
Patrick Rothfuss nació y vive en Stevens Point, Wisconsin. Fue profesor adjunto de lengua y literatura inglesa en la universidad local. El éxito de su primera novela, El nombre del viento –primer volumen de una trilogía-, le ha permitido dedicarse exclusivamente a escribir.
http://lahistoriadekvothe.com/
Leiaa
EL TEMOR DE UN HOMBRE SABIO / video
Saga de Geralt de Rivia – Andrzej Sapkowski (2)
| 20 octubre 2011 | Posted by Alberto under Aventura, Fantasía |
La primera parte del comentario relativo a esta saga la escribí, muy entusiasmado, cuando iba leyendo el cuarto libro. Ahora que ya he acabado las siete novelas que narran las aventuras del ínclito brujo Geralt, me decido a repetir comentario, a riesgo de aburrir, porque necesito expresar mi admiración sin trabas por este escritor polaco. Vamos, que cuanto más leo, más me gusta.
Ya no es solamente el humor, los personajes y las historias, sino que Sapkowsky se lanza a contarnos las cosas desde varios puntos de vista, a veces sin solución de continuidad, a pesar de lo cual (o gracias a lo cual) se entiende mejor y se disfruta un montón. Hace el hombre una especie de tour de force estilístico que no es que le salga bien, sino que le sale de perillas, porque le da intensidad y profundidad a la acción. En fin, que es un moderno que controla sus moderneces a la perfección, enviándonos a los lectores grumillos de satisfacción y admiración por doquier. ¡Oh! ¡Ah! ¡Qué bonito! ¡Qué elegante!… ¡Qué pena que se acabe! ¡Y qué lenguaje tan cachondo y desarmante!
Se acaba, sí, pero ya hay por ahí tres libros publicados de una nueva saga ambientada en el siglo XV. He empezado el primero, Narrenturm, y promete, promete… ¡cómo no! Ya les contaré.
De momento quedémonos con alguna cita más de las de Geralt de Rivia, todas extraídas del séptimo tomo, La Dama del Lago.
Un conde con un tic.
El caballero se dio la vuelta en la montura, guiñó el ojo e hizo una mueca simiesca. –Aunque el conde –siguió al cabo -de siempre había sido gran jodedor y semental, de tal guiño se hizo por demás pericolosus en amores porque cada blonda daba por pensar que era por afecto a ella que de aquella manera guiñaba y señas de amor procuraba. Y las blondas grandemente sensibles a tales signos son. No las imputo a ellas, no obstante, que sean todas rijosas y desenfrenadas, eso no, pero el conde, como dije, guiñaba mucho.
La hechicera opina, tomen nota.
¿Y qué es la verdadera masculinidad –meneó la cabeza burlona-, sino una mezcla en las proporciones adecuadas de estilo y locura?
Amor del bueno.
Nos dijimos muchas cosas. Nos dijimos el uno al otro verdades muy triviales. Nos dijimos el uno al otro mentiras muy hermosas. Pero esas mentiras, aunque eran mentiras, no estaban pensadas para engañar.
De vez en cuando se nos ilustra con datos enciclopédicos (de monstruos).
Korred, engendro de la numerosa familia de los estrigiformes (vid.), con arreglo a las regiones igualmente llamado korrigan, rutterkin, rumpelshtils, retortijo o mesmer. No más algo se puede decir dellos: que no se puede ser peor. Tan diablesco es él y bandido y seboso, tan hijo de perra, que ni del su aspecto ni de las sus costumbres habremos de escribir, puesto que en verdad os digo: apenas perder el tiempo en tal hijo de puta.
Un último detallito:
Marti Sodergren callaba líricamente…
Flores y sombras / Lian Hearn
| 20 octubre 2011 | Posted by Leiaa under Aventura, Ebooks, Estrenos, Novela |
Japón, 1857
Durante siglos Japón se ha valido por su cuenta, aislado voluntariamente del resto del mundo. Pero las potencias occidentales se plantan ahora en sus costas demandando entrar, el gobierno se desmorona y la revolución se empieza a gestar. La época de los samuráis está a punto de terminar y es el momento de que un nuevo Japón renazca.
Una joven se aventura en este revuelo. Tsuru cuenta con casarse con un hombre elegido por sus padres, y con un poco de suerte podrá trabajar ayudando a su padre, médico. Pero su vida se ve trastocada por las creencias de una nueva era y por los extremistas de su entorno -cuyo eslogan es sonnôjôi (venera al emperador, echa al extranjero) y su método para convencer a la gente es la violencia.
En una sociedad que espera que las mujeres permanezcan ocultas en sus casas o tras los papeles pintados de los salones de té, Tsuru se ve arrastrada por la subversión, la intriga política y un amor peligroso, hasta terminar en pleno campo de batallla, en un mundo de hombres, cuidando de los heridos.
Flores y sombras es un absorbente relato de amor y de guerra, de mujeres y hombres, del nacimiento del Japón moderno. Arroja una luz brillante en una época de la historia de la que poco se ha sabido hasta ahora, aunque el impacto que supuso todavía deja murmullos en todo el mundo.
* Primeras páginas de Flores y sombras
Suma de Letras Páginas: 550 Publicación: 28/09/2011 Género: Sentimientos Formato: 15 x 23 (rústica hilo) Precio: 21,00 € ISBN: 9788483652398 EAN: 9788483652398 Ebook: Precio: 11,95 € E-ISBN: 9788483652749

Lian Hearn nació en Inglaterra, aunque tras la muerte de su padre fue a vivir junto a su madre y su padrastro en Nigeria. Después de estudiar en Oxford y trabajar como guionista y crítica de cine, emigró a Australia, donde se sintió atraída por la cultura japonesa y comenzó su carrera literaria.
En Australia es una de las autoras más queridas y en su prolífica obra destaca Leyendas de los Otori, saga que ha vendido más de 4 millones de ejemplares en el mundo y de la que ya se han adquirido los derechos para llevarla al cine.
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El puente de los Asesinos / Arturo Pérez-Reverte
| 14 octubre 2011 | Posted by Leiaa under Aventura, Estrenos, Novela |
Cruza el puente de los Asesinos con Arturo Pérez-Reverte y vive la trepidante conspiración para asesinar al dogo de Venecia.
«Diego Alatriste bajó del carruaje y miró en torno, desconfiado. Tenía por sana costumbre, antes de entrar en un sitio incierto, establecer por dónde iba a irse, o intentarlo, si las cosas terminaban complicándose. El billete que le ordenaba acompañar al hombre de negro estaba firmado por el sargento mayor del tercio de Nápoles, y no admitía discusión alguna; pero nada más se aclaraba en él.»
Nápoles, Roma y Milán son algunos escenarios de esta nueva aventura del capitán Alatriste. Acompañado del joven Íñigo Balboa, a Alatriste le ordenan intervenir en una conjura crucial para la corona española: un golpe de mano en Venecia para asesinar al dogo durante la misa de Navidad, e imponer por la fuerza un gobierno favorable a la corte del rey católico en ese estado de Italia.
Para Alatriste y sus camaradas —el veterano Sebastián Copons y el peligroso moro Gurriato, entre otros—, la misión se presenta difícil, arriesgada y llena de sorpresas. Suicida, tal vez; pero no imposible.
Editorial Alfaguara Colección: Las aventuras del capitán Alatriste Páginas: 384 Publicación: 27/10/2011 Género: Novela Precio: 19,50 € ISBN: 9788420407098 EAN: 9788420407098

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de El húsar, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, Territorio Comanche, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur, Cabo Trafalgar, El pintor de batallas, Un día de cólera y El asedio; y de la ya legendaria serie históricaLas aventuras del capitán Alatriste. Es miembro de la Real Academia Española. El éxito de sus novelas sobre las aventuras del capitán Alatriste, cuya publicación comenzó en 1996, constituye un acontecimiento literario sin precedentes en España. También han sido llevadas al cine con el títuloAlatriste, película protagonizada por Viggo Mortensen.
Web oficial de Arturo Pérez-Reverte
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Saga de Geralt de Rivia – Andrzej Sapkowski
| 13 octubre 2011 | Posted by Alberto under Aventura, Fantasía |
Sapkowski es un escritor polaco cuyo mayor éxito ha sido, de momento, la serie de 7 libros de fantasía heroica cuyo protagonista es el brujo Geralt de Rivia. Este brujo se mueve en un mundo de hechiceros, monstruos y demás parientes donde no es extraño encontrar enanitos, blancanieves, princesas y caperucitas, además de elfos, gnomos, dragones y un sinfín de seres no humanos de cuya eliminación se encarga el “héroe” de estas historias, a cambio de dinero.
El mundo mágico está a punto de acabar, pero los residuos inhumanos que van quedando por esos bosques de dioses incomodan el desarrollo de nuestra nueva civilización. El planteamiento de esta saga es, por lo tanto, tan ético como cínico. Muy interesante. Hay bardos, por supuesto, maravillosas mujeres, aprendices fantásticos, reyes buenos, malos y regulares, espías, asesinos a sueldo (el mismo protagonista), mucha magia, mucha sangre, mucha acción, unas poquillas reflexiones filosóficas y políticas bastante atinadas… Todo lo necesario para quedar enganchado desde la primera hasta la última novela.
Que son siete. A saber: El último deseo, La espada del destino, La sangre de los elfos, Tiempo de odio, Bautismo de fuego, La torre de la golondrina y La dama del lago.
Pero por encima de todas las habituales características de la literatura fantástica, yo recalcaría el humor y el divertido manejo del lenguaje, presentes casi en cada página. Habría que hacer un monumento a los buenos traductores, tales como el de esta saga o el de la Canción de Hielo y Fuego, pues hacen un trabajo tan vital como excelente. Me tienen asombrado.
Unas poquillas citas bastarán para percibir el aroma del conjunto.
Sonoridades por completo innecesarias, por completo disfrutables:
¡Adelante, nobles señores, al galope! ¡Cabalgaremos a la zerrikana, con lelilíes y estruendos!
Lo del “troll serrano” es un hallazgo del traductor, no lo puedo entender de otra manera.
… tenía una colección todavía más curiosa, que incluía hasta un falo de proporciones nunca vistas, al parecer procedente de un troll serrano.
El bardo también tiene cosas que decir.
Soplaba la brisa de otoño perfumada y con el viento huía el sentido de las palabras. Así ha de ser, no pueden cambiar nada los brillantes en la punta de tus pestañas.
Y una frase con un poco de todo, ironía, imaginación, poesía y un final en gloriosa estampida.
Habló del País de Bar, donde una estúpida costumbre obliga a las doncellas a guardar su virtud hasta que contraigan matrimonio, de los pájaros de metal de la isla de Inis Porhoet; del agua viva y el agua muerta; del sabor y extrañas propiedades del vino de zafiro, llamado cill; de los cuadrillizos reales de Ebbing, horribles rapazuelos importunos llamados Putzi, Gritzi, Mitzi y Juan Pablo Vassermiller.
Ya saben ustedes lo que me gustan las palabras. Si además las novelas en cuestión son inteligentes y divertidas, ¡para qué más! Recomiendo esta saga sin ninguna reserva.
Por cierto, la foto corresponde a un videojuego de mucho éxito basado en las aventuras de nuestro Geralt. Se hizo una película también, pero el autor abomina de ella, o sea que mejor me callo.
Dune – Frank Herbert
| 22 agosto 2011 | Posted by Alberto under Aventura, Ciencia Ficción, Fantasía |
Algunos dicen que este libro, publicado en 1965, es uno de los grandes hitos de la ciencia ficción (léase futurista). Otros opinan que se trata de un tostón insoportable. Lo cierto es que estamos ante una de las novelas más vendidas de la historia. ¿Este dato presupone algo acerca de su calidad? En absoluto, pero he de decir que a mí me ha gustado. De hecho he disfrutado como un enano, sobre todo en su primera parte.
Esta es la típica obra épica, muy épica, que tanto atrae a los aficionados al género fantástico (y a los grupos heavy metal, ya puestos), enraizado en la cultura new age y trufado de todo lo que esto implica: misticismo, ecología, ciencia ficción… Hasta aquí ninguna especial originalidad, pero resulta que la dimensión heroica de esta novela es brutal, mayúscula, hiperdimensionada. O aceptas los múltiples desarrollos técnico psicológicos del complejo y detallado artefacto espacio temporal diseñado por Herbert… o le mandas a freír espárragos, como es natural.
Pero si te limitas a quitártelo de encima mediante tan grasiento truco culinario, te perderás lo mejor de este largo relato, la tremenda diversión que destila a raudales al leerlo como un simple libro de aventuras. Y no están los tiempos como para desdeñar aventuras y aventuras y más aventuras, personajes y personajillos y personajotes magníficos, imbricaciones y complicaciones y resoluciones sorpresa, ideas estupendísimas, origínalísimas, amores y batallas, buenos y malos, evolución de almas y hechos… Vamos, todo lo que forma la base de una buena novela, de una novela de disfrute y enganche. Por lo menos en toda su primera parte.
En la segunda parte se demora en exceso describiendo religiones, tecnologías y pensamientos profundos. Es el precio que tienen que pagar, al parecer, los escritores de ciencia ficción, que se meten tanto en el mundo que han creado que se trasforman en frikis de sí mismos… y te explican sus ideas por delante, por detrás y por la izquierda. Y te argumentan por la derecha y por el centro. Y te aburren un poquito. Sólo un poquito.
Porque siguen sucediendo cosas, por supuesto, continua la juerga argumental con idéntico entusiasmo, se lo sigue uno pasando bien… pero como un poquitín frenado. Me he enterado de que existen varias continuaciones de esta macronovela. Cómo no, el hombre no paró de imaginar su megamundo hasta que la palmó, no lo podía evitar. Pero no sé por qué me temo que incidirá en teorías varias, intentando redondearlo todo (manía de friki) y dejando menos espacio a los sucesos. O a lo mejor no. Ojalá no.
Un último comentario antes de pasar brevemente a las citas. Uno de los mayores logros argumentales, desde mi punto de vista, es el de que el grupo de presión que se atisba siempre por encima de héroes y emperadores, y de quien no se nos da mucha información, resulta ser una tal Cofradía, que viene a representar el poder económico regido por una especie de humanos mutados. Vaya con los banqueros. Estarán ustedes conmigo en que tiene su intríngulis la cosa, y no creo que mucha gente se haya percatado de ello.
Artículos para gordos.
Los sutiles movimientos de sus protuberancias bajo los pliegues de su oscura ropa revelaban que sus grasas estaban sostenidas parcialmente por suspensores portátiles anclados a sus carnes.
Expresiones elegantes y originales
Las llanuras funerales
Comparaciones para releer lentamente.
Miró su elevada estatura, su piel oscura que le recordaba el verde de los olivos bajo un sol dorado reflejado en un agua azul.
Curiosa visión religiosa
La religión debe seguir siendo un medio que permita a la gente decirse a sí misma: “No soy el tipo de persona que querría ser”.
Tecnología de la época de Super Agente 86.
Cono de silencio: campo distorsionador que limita el poder de difusión de la voz o de cualquier otra vibración mecánica, sofocando las ondas con una contravibracion desfasada en 180 grados.
ver también
Dune – Frank Herbert / David Lynch
Notas entre capítulos de la saga DUNE, de Frank Herbert
La araña negra / Vicente Blasco Ibáñez
| 8 junio 2010 | Posted by Alberto under Aventura, Clásica, Costumbrista, Histórico, HUMOR, Negra, Novela |
No sé si esta novela se podría calificar de morrocotuda, pero lo que queda fuera de toda duda es que es tremebunda. Y quien dice tremebunda dice truculenta, aterradora, terrible, brutal, ácida, cruda, dura… Su autor la escribió a los veinticinco años y posteriormente la repudió por considerarla demasiado folletinesca.
¿Folletinesca? Por supuesto, pero en grado sumo. Digámoslo de una vez: esta novela es un PANFLETO en toda la regla. Aunque si un panfleto se define como “un escrito breve, generalmente agresivo o difamatorio”, deberíamos obviar lo de “breve”, puesto que “La araña negra” consta de dos tomos de letra apretada, con más de quinientas páginas cada uno. Este Blasco Ibáñez poseía la diarrea creativa propia del bestsellerista decimonónico.
Cosa más demodé que estos dos libros no puede existir en el mundo. Si les cuento dónde los he encontrado, no se lo van a creer. Pero como me gusta fomentar la incredulidad, se lo voy a contar. Pues sucedió el año pasado en un piso cochambroso del gótico barcelonés. Lo habían dejado desocupado una pareja de ancianos por causa de la mayor fuerza mayor existente en este mundo. Uno de ellos (de los libros, no de los ancianos, q.e.p.d.) servía para equilibrar un tosco mueble bastante cojito. El otro apareció mezclado entre ejemplares de Salgari, Julio Verne, Dumas, y algunos tomos de la Enciclopedia de la Cocina Catalana. También salieron a la luz unas pocas fotos antiguas de mucho interés histórico, a través de las cuales pude deducir que el macho de la pareja había sido militar de baja graduación. Recuerdos de ancianos difuntos que ya no le importan a nadie. Qué triste, qué truculento, qué romántico, qué tremebundo. Qué pena. Me llevé los dos tomos bajo el brazo, claro.
¿Qué hacía yo en aquel piso? Esa es otra historia, que no viene al caso. El caso es que esta obra, y por fin lo voy a decir, se dedica a poner a parir a los jesuitas. Sí señores. Si ustedes se creyeran la tercera parte de lo que aquí se cuenta, saldrían raudos a la calle con el noble objetivo de asesinar jesuitas a puñetazos, pistoletazos, puñaladas o estrangulamiento, no importa el sistema, puesto que estarían firmemente convencidos de estar realizando un bien extraordinario a la humanidad.
Son tales las burradas que don Vicente nos narra, es tal la maldad hiperconsciente de estas arañas negras (los jesuitas, por supuesto), tal su crueldad, su bajeza, su manipulación, su falsedad, su desprecio por todo lo bueno del ser humano, que la boca se nos abre casi a cada página, formando bonitos gestos de sorpresa e incredulidad. ¡Oh, ah, oh! ¡No puede ser cierto! ¡Es imposible que sean tan malvados! Ni el mayor asesino de la historia, ni el sádico más sádico de la novelas de casquería llega a la suela de los zapatos a estos negros jesuitas, puesto que hacen lo mismo que estos infrahombres, pero con un plus de premeditación, alevosía y desprecio infinito por sus víctimas.
¿Son así en realidad los jesuitas? ¿Lo han sido en algún momento de su ignaciana historia? Pues no lo sé, aunque supongo que la cosa no será para tanto. Malvados, quizá, pero los más malvados del malvadismo mundial, pues lo dudo un poco. “Jesuítico”, en el diccionario, equivale a “hipócrita”. Vale, pero de “hipócrita” a “demonios tremebundos” va más de un paso.
Paso que le cuesta poco dar a don Vicente puesto que fue un político republicano muy activo en la lucha contra los monárquicos. Y quien dice reyes dice curas (y derivados). Es innegable que los odiaba. Es seguro que los tenía como origen de casi todos los males de la patria. Es posible que escribiera esto para mostrar al mundo la realidad de la infame reacción religiosa. Lo que pasa es que se pasó un pelín.
Y este pelín es el que hace muy divertida a esta novela. ¿Nunca han disfrutado ustedes leyendo un panfleto? Pues eso. Y éste está correctamente escrito, es muy ágil y se sigue con pasmosa facilidad. Son más de mil páginas de exageraciones varias. Bueno, varias no, que todas se centran en el mismo tema: desenmascarar a los jesuitas por activa, por pasiva, y por gerundia (hasta son feos, sucios, procaces y… por cierto… ¿se acuerdan ustedes de aquello de los siete pecados capitales, a saber: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza?, ¿sí?, pues se les quedan cortos). Quedan avisados.
Aviso final. También hay personajes muy buenos y muy puros, por supuesto. Sobre alguien habrá que practicar el mal. Suelen ser republicanos, los pobres, vaya usted a saber por qué. ¿Demagogia? Pues sí. ¿Y qué? La cosa es pasárselo bien. Esto es sólo literatura, no lo olviden.
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