La carretera / Cormac McCarthy

Recién termino de leer este libro. Esto no es tanto una review imparcial del libro (hay varias y muy buenas por la red) como una reflexión de las sensaciones que su lectura ha producido en mí.
He de decir que hace meses, años tal vez, que no disfrutaba tanto de la lectura de un libro, que no me concentraba tanto en la historia y sentía que realmente estoy allí, junto a los protagonistas, viviendo sus penurias y alegrías.

El libro es una pequeña obra maestra de la literatura: Un padre y un hijo atraviesan un continente, un país, no se sabe muy bien nunca qué sitio es, arrastrando un carrito de supermercado. El mundo a su alrededor esta muerto, todo reducido a cenizas, todo es gris y ni siquiera la hierba, ni un arbusto, nada ha sobrevivido al holocausto.

En ninguna parte explican qué ha pasado, sólo someramente hablan de luces en el cielo, de truenos y arder de ciudades, contado en flashback por el protagonista. Este ocultar información se repite en el libro frecuentemente, pero con maestría para hacer discurrir al lector qué pasa que el libro no dice, que nos cuenta algo a medias para que nosotros lo terminemos de imaginar.

He encontrado algunos defectos al libro, pero son inconsistencias menores, que tienes que ir buscando a mala idea para encontrarlas. El mayor defecto del libro, y ese si que debe referirse, es la excesiva dramatización del viaje y de las penurias pasadas por los protagonistas; se puede cruzar una región a pie, incluso sin comida y tal, y no tener que pasarlo tan mal como la pasan a veces. A veces me pregunto por qué el padre no intenta arreglar un coche aunque sea para adelantar una docena de kilómetros, a veces encuentra pequeñas cantidades de gasolina.

Ambos personajes son las dos caras de una moneda, el hombre maduro, fuerte espiritualmente, atrevido y superviviente nato, el crío bueno por naturaleza o instinto, llorón, miedoso, frágil e indefenso, pero el padre necesita tanto del hijo como lo contrario. Lo único que mantiene con vida al hijo es la capacidad de supervivencia del padre, y lo único que mantiene al padre con vida es el amor que siente por su hijo.

En fin, si eliminas los autos y otros medios de transporte, el mundo se hace de repente mucho mas grande y oscuro de lo que nos parece normalmente. Cien kilómetros dejan de ser una hora de viaje para convertirse en una distancia insalvable sin estar dispuesto a invertir varios días al raso, y lo que antes era sólo un modo de conectar dos puntos y un rato de viaje, se convierte en la única cosa que te mantiene aferrado a la civilización si estás lo suficientemente alejado de las ciudades.

La lectura engancha desde la primera pagina. Imprimí las primeras dos paginas para ver qué tal, luego imprimí otras dos y finalmente imprimí el libro entero. Apenas he tardado tres días en leerme un libro bastante grande (no sé el número de páginas de la edición oficial, pero calculo que unas doscientas), algo muy raro en mí, que suelo leer muy pocos libros largos desde que trasteo con ordenadores. Es de destacar que todos los libros que empiezan con gancho generalmente bajan el ritmo al medio centenar de paginas, pero este te mantiene en vilo durante toda la lectura, desde el principio hasta el final, aunque a veces se hace repetitivo cuando entran a ver qué encuentran en la énesima casa.

Recomiendo este libro a cualquiera, sea friki o no, lector empedernido o no, no es una novela de aventuras, es una reflexión sobre el mundo y la fragilidad de todo lo que el ser humano representa y de lo que seguimos dependiendo de nuestra madre Tierra aunque no lo percibamos.
Agustín Molina

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