MAO Una historia desconocida / Jung Chang y Jon Halliday (2)

Como lo prometido es deuda, aquí van algunas citas de este interesante libro. Muchas de ellas son palabras del mismo líder supremo, presidente Mao.

Acerca de la muerte.

Veamos cuánta gente moriría si estalla la guerra. Hay 2.500 millones de personas en el mundo. Tal vez desaparecería una tercera parte, o tal vez algo más, puede que la mitad. Lo que quiero decir es que, en la situación más extrema, la mitad moriría y la mitad viviría, pero el imperialismo quedaría borrado de la faz de la Tierra y el mundo entero se convertiría en socialista.

Filósofo de la pobreza.

La gente dice que la pobreza es mala, pero en realidad es buena. Cuanto más pobre es la gente, más revolucionaria se vuelve. Sería espantoso imaginar un tiempo en el que todo el mundo fuera rico. Por causa del exceso de calorías la gente tendría dos cabezas y cuatro piernas.

Economista sagaz

Convirtamos a China en un país de cerdos y así habrá un montón de estiércol y carne más que suficiente, que podremos exportar a cambio de hierro y acero.

Alguna de sus ocurrencias.

Un día a Mao se le ocurrió que una buena medida para mantener la comida a salvo sería librarse de los gorriones. Decidió que los gorriones eran una de las “Cuatro Plagas” a eliminar, junto con las ratas, los mosquitos y las moscas, y movilizó a toda la población para que agitara palos y escobas, y que organizara un gigantesco estruendo para que los gorriones no se atrevieran a posarse, de modo que la fatiga les hiciera caer y la multitud pudiera capturarles y matarles. (…) También quiso deshacerse de los perros, que consumían comida.

Más de la muerte (era de lo que más sabía)

“La muerte de la gente debería celebrarse colectivamente. Es de hecho un motivo de regocijo. Nosotros creemos en la dialéctica, así que no podemos estar en contra de la muerte. Las muertes conllevan ventajas. Sirven para fertilizar la tierra”. Por lo tanto se ordenó a los campesinos que sembraran en los solares de los cementerios, lo que les causaba una profunda congoja.

La siguiente frase merecería figurar en la cabecera de esta web.

Cuantos más libros lees, más estúpido te vuelves. Podéis leer un poco, pero leer mucho es contraproducente, absolutamente contraproducente.

Tenemos que seguir la política de mantener a la gente en la estupidez.

Hablan los guardias rojos (estudiantes enloquecidos):

¡A la mierda con los sentimientos humanos! ¡Seremos brutales! ¡Aplastaremos a los enemigos de Mao! ¡Los pisotearemos!

El presidente opina sobre los Guardias Rojos

Mao ordenó que la escolarización se suspendiera. “Ahora han finalizado las clases”, afirmó, “y a los jóvenes se les da comida. Con la comida adquieren energía y les entran ganas de causar disturbios. ¿Qué van a hacer sino causar disturbios?”

Los Maravillosos y los Mierdas.

Todos los grupos devotos seguidores de Mao rivalizaban por parecer los más agresivos. Un caso típico era el de la provincia de Anhui, donde los dos bandos rivales se dedicaban apelativos tan políticamente insólitos como “los Maravillosos” o “los Mierdas”. Cuando el primer grupo entró en las oficinas del antiguo gobierno proclamando que habían arrebatado el poder a los seguidores del capitalismo y exclamando “nuestro poder subversivo es maravilloso”, el segundo resopló: “¿Maravilloso? ¡Vaya mierda!”

Acabemos con una bonita conversación, ciertamente literaria, en la que el protagonismo pasa a su última mujer, Jiang Qing, conocida por Madame Mao. Lo cuenta un nuevo secretario de la susodicha.

Después de responder a una o dos de sus preguntas, Madame Mao dijo:

– Habla usted tan alto y tan rápido que parece una ametralladora. Me pone dolor de cabeza, me hace sudar. Si caigo enferma por su falta de consideración con el tono de voz o la velocidad con que me habla, su responsabilidad será gigantesca. –Se señaló la frente y gritó-: ¡Mire, mire, estoy sudando!

Yo bajé la voz y dije:

– Perdóneme, por favor. Tendré cuidado con el volumen y la velocidad con la que hablo.

Jiang Qing frunció el ceño y empezó a chillar, impaciente:

– ¿Qué está diciendo? Ahora no le oigo. Habla demasiado bajo. Si no le puedo oír bien, también me pondrá nerviosa y empezaré a sudar.

Alberto Arzua

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Una Respuesta a MAO Una historia desconocida / Jung Chang y Jon Halliday (2)

  1. Eusebio dijo:

    He leido la obra y es PURA PROPAGANDA.

    Por aquí y allá está trufada de decires de Mao y sobre Mao donde no aparece prueba o sustento alguno. Los autores así porque sí ponen en entrecomillado algo que supuestamente afirmó Mao a los 15 o 16 años y lo dan por cierto.

    Más que un libro se trata de una diatriba con fines de propaganda. En el artículo ponen frases y frases “de Mao” y !!nunca citan la fuente!! eso es inaceptable

    !Qué diferente a “STALIN” de Walter Lequeur!! allí si hay pruebas demoledoras e irrefutables de todas y cada una de las afirmaciones que se hacen.

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