No hay que dejar los libros en manos de los intelectuales

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson

27 Noviembre 2008

Sale a la venta la segunda novela de Stieg Larsson, ‘La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’ (Destino). En ella, el lector se vuelve a encontrar con la Suecia negra y con el periodista Mikael Blomqvist, esta vez encumbrado desde que resolvió el caso de una corrupta trama empresarial amparada en secretos de familia.
Ahora tiene entre manos un reportaje sobre el tráfico y prostitución de mujeres del Este, que le volverá a unir con Lisbeth Salander, una investigadora de una prodigiosa memoria fotográfica y adornada con tatuajes y ‘piercings’, de 1,54 metros de altura y 42 kilos de peso; una especie de heroí­na de videojuego.
La editora Silvia Sesé, de Destino, contrató la trilogí­a de Larsson ‘Milleniun’, a la que pertenece el nuevo volumen, el segundo dentro de la serie y cada uno de ellos con más de 700 páginas. «El aviso me llegó de Francia, un paí­s en el que ha tenido un éxito espectacular. La historia del primer libro me pareció absorbente, tení­a mucha calidad y trataba temas actuales como la violencia de género y la corrupción moral en una sociedad que presume de muy limpia y democrática».
Larsson murió de un ataque al corazón en 2004, recién cumplidos los 50 años. Fue reportero de guerra de varios medios de comunicación suecos y, situado a la izquierda de la socialdemocracia, se especializó en los grupos de ultraderecha que empezaron a surgir en su paí­s en los años noventa. El autor no pudo ver su éxito, ya que falleció al entregar el tercer tomo a su editor y justo después de que se publicara el primero. En su paí­s, de seis millones de habitantes, se han vendido ya tres millones de libros con alguno de los tí­tulos de la trilogí­a.
‘La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’ comienza con Lisbeth alejada de Mikael, en una playa del Caribe, distrayéndose con el estudio de las matemáticas y ciertos placeres. La vida de los dos protagonistas de Larsson carece ahora de punto de unión, pero una chica atada a una cama, que sufre los abusos de un ser despreciable, puede volver a acercarlos.
Lisbeth Salander se ha tomado un tiempo: necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. Trata de seguir una férrea disciplina y no contestar a las llamadas y mensajes de un Mikael que no entiende por qué ha desaparecido de su vida sin dar ningún tipo de explicación. ¿Y Mikael? El gran héroe, el súper Blomkvist, vive buenos momentos en Millennium, con las finanzas de la revista saneadas y reconocimiento profesional de colegas y medios. Ahora tiene entre manos un reportaje apasionante que le propone una pareja, Dag y Mia, sobre el tráfico y prostitución de mujeres provenientes del Este. Las vidas de nuestros dos protagonistas parecen haberse separado por completo, y mientras… una muchacha, atada a una cama soporta un dí­a y otro dí­a las horribles visitas de un ser despreciable.

(Visited 22 time, 1 visit today)

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

19 − 2 =